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Experimento opresión

Se exhibe en Quinto Deva la obra "Al infierno también se puede ir descalzo", una adaptación del clásico "Woyzeck", a cargo del grupo Múltiple Teatro.

28 de junio de 2013 a las 12:02 a. m.
Victoria Varas
Experimento opresión
La obra del grupo usa un lenguaje multidisciplinario para la puesta. (Foto: Prensa Quinto Deva)

En 1837 moría el dramaturgo alemán Georg Büchner dejando inconclusa Woyzeck, una obra cuyo sentido acabaría de completarse en las constantes lecturas y puestas escénicas de las que fue objeto a lo largo del tiempo. Basado en la vida de un soldado germano que se convierte en conejillo de indias de sus superiores, el drama transita por tópicos como la rígida estratificación social, la locura, la pobreza, el abuso de poder, el instinto, los celos.

El grupo Múltiple Teatro se anima a interpelar una vez más al clásico alemán, actualizando sentidos aún no entumecidos, desde un lenguaje pluridisciplinar. Al infierno también se puede ir descalzo es el resultado de más de un año de trabajo. Surgió como tesis de licenciatura y continuó su recorrido adaptándose a las exigencias de un público menos especializado que el tribunal universitario. Dirigida por Florencia Gómez, la reversión de la obra se presenta el viernes, en Quinto Deva, conservando sus características primigenias: el universalismo, la fragmentación y la fuerza poética.

"La perspectiva multidisciplinaria fue algo que buscamos adrede, nos interesaba precisamente eso, el diálogo entre lenguajes y el constante movimiento. En la escena se juntan una chelista, una bailarina y actores que también bailan", comenta Florencia. Desde esa estética heterogénea el grupo recrea un argumento que no pierde consistencia: el sometimiento del soldado Woyzeck a los experimentos neurológicos de un médico maquiavélico. El protagonista se somete a perversos medios para alcanzar un único fin: mantener económicamente a su familia en medio de una opresiva estratificación social.

La acción recupera las bases fundantes del texto original, con agregados estéticos que le confieren un tinte particular: "Un doctor que experimenta con una persona a través de estímulos lumínicos, sonoros y una dieta basada en garbanzos. Impulsado por la virtud y el propósito de crear un futuro mejor para los hombres, este experimento mutará y caminara por un abismo peligroso y delicado".

La directora explica que si bien la línea argumental permanece apegada al pasado, es el espectador quien acaba actualizando los significados. "Nosotros no hacemos bajada a la realidad actual, mantenemos la obra en el plano poético, pero la gente hace enlaces y actualizaciones por sí misma. Usamos garbanzos y el público se pregunta si eso metaforiza a la soja. También relacionan el experimento con la manipulación mental que hacen los medios de comunicación." La vigencia escénica radica en que Woyzeck "fue, es y va a ser siempre un relato de la opresión".

La obraAl infierno también se puede ir descalzoCon: Andrés Oviedo, Paula Spinassi, Gustavo Máximo Luna, Dani Valdez, Maria DelosColores,  Ailin Gazzo. Dirección: Florencia Gómez.Viernes 21.30, Sala Quinto Deva (Pasaje Perez 10, Ex Mercado de Abasto). Entradas, $ 40. Estudiantes y jubilados, $ 30.