En cuerpo presente
El jueves comienza el festival de performances "Habeas Corpus" en el Chateau CAC.
El propio cuerpo y el contexto inmediato son la materia prima. Lo que suceda se puede prever pero no anticipar. La reacción del público es un elemento más de la obra. Y el resultado es lo más parecido a un salto al vacío. La idea de performance fue vanguardia durante buena parte del siglo pasado y hoy es una de las formas de arte más significativas de la escena, un universo que ya cuenta con sus propias estrellas, sus clásicos y sus redefiniciones y, en Córdoba, a partir de mañana, incluso con un nuevo festival oficial. Hasta el domingo, Habeas Corpus en el Chateau CAC propone un panorama de la performance como lenguaje artístico, con la participación de más de 40 artistas de Argentina, Uruguay, Costa Rica y Brasil. La intensa grilla de actividades incluye acciones, presentaciones de proyectos recientes, anteriores y preparados para el festival, una "fotoperformance", exposición de registros fotográficos de performances y videoperformance, y un ciclo de conversaciones. La idea es intervenir por completo el espacio del CAC: no sólo las salas de exposición, sino principalmente el parque, el patio, las galerías, el hall, el atrio e incluso una zona de prado cercano a los accesos. El festival proclama así el concepto de performance como interpelación del paisaje, como puesta en abismo de los contextos habituales del arte; y de alguna manera reproduce, al disponer de todos los espacios del CAC, la tensión entre performance y espacio oficial, entre performance y museo. Se trata de una relación conflictiva, al punto de que Habeas Corpus se autopromociona como "primer festival de performance", como si en un mismo movimiento un tanto contradictorio negara la tradición que celebra. Sucede que además de los múltiples encuentros internacionales promovidos por el colectivo La taza en la nariz, en noviembre de 2003 ya hubo un festival internacional de performance en Córdoba. Se llamó "Noviembre La libertad En el blog de Habeas Corpus se explica que "el festival toma su nombre en relación a la acción o recurso legal que implica la garantía de la libertad ambulatoria de todo individuo que haya sido privado de ella de modo ilegal o ilegítimo. A su vez, la expresión, etimológicamente, proviene del latín y significa exhibir el cuerpo". Entre los artistas que exhibirán su cuerpo como parte de la obra están Soledad Sánchez Goldar (aprenderá a patinar en skate en público), Verónica Meloni (homenajeará las irreverencias políticas y audacias estéticas de las vanguardias), Ariel Gerardo Luquez (llevará 40 botellas con agua hasta donde estaba la laguna en el parque del CAC); el dúo Bineural –Ariel Dávila y Christina Ruf– (audio performance); y Mariana Serrano (montará un puesto de tortas cocinadas con fotografías de recuerdos familiares desintegradas). También se destacan las acciones de Nilda Rosemberg (performance textil), de Pablo Nievas (él y su pareja, desnudos, se atarán con cuero de caprinos); de Paulina Viale (repartirá afiches con fotos de su casamiento); de la uruguaya Sofía Dabarca (estará dentro de una caja negra con dos orificios, el público podrá mirarla y dibujar la parte de su cuerpo que logre ver); y la intervención de Iván Ferreyra, Zepol , "variaciones acerca de la desaparición de Jorge Julio López".

