Ellas murmuran sobre Yerma
Proyecto Yerma movilizó a cuatro directoras que piensan el conflicto de los personajes lorquianos en un novedoso recorrido escénico.
Cuatro directoras de teatro se vinculan en torno a la lectura y representación de un clásico. Yerma (1934) de Federico García Lorca deriva en un trabajo performático que tendrá lugar en una casa de Barrio Alta Córdoba.Rumor. Hay cosas encerradas detrás de los muros que no pueden cambiar porque nadie las oye. El largo título resume Proyecto Yerma, el camino elegido por Daniela Martín, Jazmín Sequeira, Eugenia Hadandoniou y María Palacios."El año pasado en Córdoba hubo dos versiones de una misma obra, Slaughter de Sergio Blanco. Nunca pasa algo así. Eugenia (Hadandoniou) tenía ganas de hacer Yerma, sólo con varones. Nos pareció interesante trabajar una misma obra. Entonces invitamos a María y Jazmín", cuenta Daniela Martín. El evento expone cuatro miradas diferentes sobre el teatro. Además de plantear las diferencia entre las directoras, la obra propone la representación en intimidad en la que los espectadores en pequeños grupos recorren la casa. Salvo dos momentos de la obra en el que todos los espectadores estarán juntos, habrá escenas de siete minutos para siete espectadores en los espacios de la casa: habitaciones, pasillo, baño, terraza, lavadero.Las directoras, con sus respectivos actores, enfrentaron el tema de la obra de Lorca, la maternidad. "Nos preguntamos qué es ser madre hoy. Tuvimos charlas fructíferas. Hablamos del deseo y también del honor que Yerma quiere salvar. También vimos que hay cosas que deseamos y a las que nos cuesta llegar", comenta Daniela. La directora trabajó con Laura Ortiz y Eva Bianco.Jazmín Sequeira planteó el conflicto central como una metáfora. "Tomamos el conflicto de la maternidad como la metáfora de las contradicciones entre deseo y ciertas estructuras sociales". La directora ha reflexionado junto a la actriz Estefanía Moyano sobre los deseos de dos personas que no se encuentran. "El amor aparece como una materia misteriosa ligada al deseo", señala Jazmín. La versión ha tomado algunas motivos poéticos para incorporar imágenes lorquianas. Estefanía Moyano interactúa con el espectador. "Es un personaje encerrado. El encierro propio es una condición mental. Ella no encuentra la manera de canalizar el deseo. En realidad, no hace referencia a la obra de Lorca. Sería una Yerma posible, la que dejó a su marido. Aun así, permanece encerrada. La obra apunta a, como dice Mauricio Kartun, 'llevarse puesta una experiencia\'. La escena es hiperrealista".En tanto, Eugenia Hadandoniou saca del contexto de la obra a los dos hombres: Juan, esposo de Yerma, y Víctor, el único hombre por el que sintió algo. "Pensé cómo se relacionarían sin ella, encerrados en un cuarto. Pablo Martella y Martín Gaetán se mueven en la parte de abajo de la casa, en la entrada, el garage y el pasillo". Ellos son compañeros; no pelean aunque funcionan como opuestos. Además de la resonancia machista que expone la obra, Eugenia pone en foco otro aspecto que le interesa mostrar. "Tomé la obra desde la imposibilidad de amar, más que de tener hijos. Trabajé sobre la imposibilidad de elegir el amor", adelanta.
Por su parte, María Palacios propone la escena de las lavanderas en la que participan Carolina Amor, Alicia Vissani, Silvina Bustos Fierros, María Belén Carranza Bertarelli y Daniela Ferreyra. "Apuntamos a pensar este espectáculo-evento como un \'murmullo dramatúrgico\', efecto de la descentralización de una voz única (la del autor)", señalan las directoras.
Rumor incorpora además textos en off con las voces de Graciela Mengarelli, Elena Cerrada, Carolina Cismondi, Pablo Martella, Eugenia Hadandoniou y Martín Gaetán.
RumorDirección y concepción escénica: Eugenia Hadandoniou, Jazmín Sequeira, María Palacios, Daniela Martín.Estreno: Domingo 4 a las 20. Funciones: sábados a las 21 y domingos a las 20. Venta de entradas sólo a través de mail: [email protected]
Capacidad limitada de espectadores. Entrada: .
Epígrafe:
Eugenia Hadandoniou (atrás), Jazmín Sequeira, Daniela Martín y María Palacios (al frente).

