El maestro de los clowns
Gabriel Chamé Buendía ofrece esta tarde una "anticonferencia" en el Festival Paiaso del Centro Cultural España Córdoba.
"Soy uno de los responsables de lo que está pasando. Me hago cargo", dice Gabriel Chamé Buendía. La fiebre por el arte del clown tiene que ver con este artista formado en La Compañía Argentina de Mimo con Ángel Elizondo; discípulo de Etienne Decroux en París; fundador y actor de El Clu del Claun (1985-1990), compañía de clown teatral que incorporó la estética vanguardista. Chamé, a quien se lo vio en la película Igualita a mí, viene a Córdoba a ofrecer una "anticonferencia" en el Festival Paiaso que finaliza este domingo."No quiero que sea una exposición. Voy a hablar de mi trabajo; será un encuentro con el público. Hay mucha gente que hace clown. El clown se ha popularizado pero aún es joven; está un poco verde, para mi gusto. En todo caso, soy payaso, no conferencista", dice Gabriel desde Buenos Aires, una de sus tres casas. "La oficial está en Madrid. También vivo en Francia y ahora estoy en Buenos Aires presentando mi espectáculo Llegué para irme ", comenta el maestro de varios clowns que desarrollan la técnica en Córdoba y el país. Para toda la vida La anticonferencia lleva por título "La necesidad trágica del clown". "Destaco el peso del humor. Reírse de uno mismo es un hecho trágico. Hay que reírse de lo que cuesta. Hacer que se rían de uno es un acto de generosidad", señala. Para Chamé, el clown se ha popularizado por varias razones: porque es un arte antiguo, milenario. Que haya llegado hasta acá quiere decir algo. "Otra razón es que la gente que hace clown siente que no está haciendo un personaje de teatro y nada más. Sienten que el personaje los acompañará toda la vida, como una doble identidad, un alter ego que expresa cosas íntimas. Por eso, el clown es autor y no un intérprete", dice el artista que integró la compañía Circo del Soleil en el espectáculo Quidam (1999/2004). "Esa experiencia fue muy buena, tanto por lo técnico y el trabajo en la pista, como por el encuentro con diferentes públicos. Circo del Soleil es una multinacional y una fábrica. Lo desmitifico pero también lo valoro", dice.En el espectáculo Llegué para irme, Chamé aborda la esquizofrenia contemporánea. "Vivimos disociados. No es un hecho solo físico, sino interno. Los resultados de esta carrera son el estrés y la soledad. Pero no moralizo al respecto", dice el clown que presentará su búsqueda estética en la sala Timbre 4 (México 3554, Capital Federal), los viernes de enero y febrero.

