Temas del día:

El lobo quiere hacer amigos

El domingo se presenta en Galileo la obra "El lobo Rodrigo", una original versión del cuento de Caperucita.

13 de junio de 2013 a las 09:00 a. m.
Ramiro Ortiz
El lobo quiere hacer amigos
'El lobo Rodrigo' es una versión libre de 'Caperucita roja'. (Foto, Carolina Carrizo)

"El lobo se cansó de ser malo, porque se quedó sin amigos", explica Mónica Segovia, titiritera del grupo El Abrojito, que presenta la obra El lobo Rodrigo el domingo, a las 17, en Galileo Multiespacio (Av. Gauss 5700, Villa Belgrano, en el día del padre, entrada gratuita para papás), con repetición el 23 de junio. Después de un largo rato de andar por el país y el exterior, esta titiritera regresa al escenario, calentando tablas para lo que será el festival que ella organiza, durante el mes junio, en ese mismo espacio.

"A esta obra la estrené hace como cinco años -cuenta Mónica-. Antes estaba haciendo una que se llama Trapitos y señales, hasta me decidí a poner esta del lobo Rodrigo, que me encantó siempre. Es una obra escrita para tres titiriteros que mi director, que también es el autor, la adaptó para que la haga yo sola".

La decisión del lobo de convertirse en bueno por supuesto trae cola, como por ejemplo que el cazador no le crea la transformación, o que Caperucita Roja grite y salga corriendo cada vez que él intente explicarle su transformación. Pero el lobo por fin encuentra una aliada: la abuela de Caperucita. La viejita lo escucha, le da consejos, lo esconde cuando es necesario y lo ayuda a llegar a una buena resolución, todo ello matizado con situaciones de lo más graciosas.

¿Cómo reaccionan los niños ante este cambio en el argumento del cuento? "Desde el principio -comenta Mónica-, cuando lo escuchan pero todavía no lo ven, dicen \'ahí viene el lobo feroz\', pero enseguida eso se disipa porque el lobo muestra que es un lobo bueno los chicos". "Son muy pocos los que no le creen. En general la mayoría despega enseguida. Incluso es medio bobo el lobo aunque unos pocos lo aceptan recién al final", completa Segovia.

Flechita de amor

La titiritera es contundente con su mensaje: "El hilo conductor de esta obra es hacernos dar cuenta que podemos cambiar nuestra historia para ser mejores. Que todos podemos cambiarla para que no sea como la que nos imponen", afirma.

Mónica sabe lo que significa tratar con niños y padres. Desde el año 1986 se dedica a la actividad, y desde hace 13 años lleva adelante un festival de la especialidad en Bariloche, ciudad donde vivió durante más de una década.

"Para los niños es bueno ir a ver títeres con un adulto que ellos quieran, como la mamá, el papá, el abuelo, la tía o el padrino -recomienda-. Es un recuerdo de infancia muy fuerte, es la confirmación de que aquello que van a ver es importante, que son tenidos en cuenta. Si hacemos memoria seguro tenemos recuerdos fuertísimos, imborrables, de cuando hemos tenido una experiencia importante con un adulto", refuerza.

Y concluye: "Los títeres se prestan perfecto para eso. Esta obra es graciosa y es tierna. La ternura es una llave maravillosa que abre la mente, el corazón, las emociones. Nos toca los más profundo, es una flechita de amor. Pero ojo, no es la ñoñera, tratarlos como tontos, sino hacerlos vivir una emoción vinculada al amor".

Breves

AlmaZenna (9 de Julio 4331, Las Palmas). Todos los domingos de junio a las 17 se presenta Cabeza de calabaza, corazón de manzana, por el grupo La Jauja. Es acerca de una pajarita que, defraudada por un granjero, va en busca de una calabaza legítimamente ganada con trabajo. Entrada: $ 30.

Casa Pepino (Belgrano y Fructuoso Rivera). El domingo a las 17 sube a escena la obra Los sueños de Felipe, por el grupo La Chancleta. Títeres de guante, de mesa y gigantes, cuentan la historia de un niño que dormido en brazos de su madre sueña con aventuras en un bosque. Entrada $ 20.

Teatro Zorba (9 de Julio y Montevideo, Villa Carlos Paz). El domingo a las 17, con entrada gratis para los papás en su día, se presenta la obra Cuentos que cuentan cuentos, por La Compañía de Rubén Di Mauro. Una pareja de enamorados, enredados sin querer en un robo de las riquezas de un rey. Entrada: $ 20.