De orcos y dragones
Nuestro comentario de la obra para chicos "Mago", de Babel Teatro, que se puede ver este sábado y domingo en la sala Babel.
En el ingreso a la sala Babel, la atmósfera es la de las tardes de circo de otras épocas. En la puerta venden pochoclo casero, la fachada de la sala resalta entre las casitas de barrio y, dentro, esperan unos cómodos sillones para los adultos, mientras una alfombra con almohadones y juguetes les permite a los más chicos estar cerca del escenario. De fondo, el disco de Karen O & the Kids, banda sonora de la película Donde viven los monstruos, recibe a los primeros espectadores y los introduce en el tono de la obra.
Allí se presenta cada domingo Mago, la obra para chicos en la que el grupo liderado por Darío Pedreira aprovecha su vasta experiencia para crear sus propios monstruos y seres extraños. La historia es sencilla y toma sus fuentes de varias tradiciones de cuentos y relatos que van de la mitología celta a los clásicos cuentos de hadas.
Cada mil años, se realiza un concilio en el que los elementales, seres que representan a los elementos de la naturaleza, relatan qué han hecho en el último tiempo, piden deseos para el próximo milenio y eligen a quién será el ayudante del mago que preside la reunión. Esta vez, los elementales, cansados de la desidia de los humanos, deciden echarlos. Pero una niña podrá ser la salvación.
Así, con una historia de magia y un trasfondo ecológico, Babel pone en escena desde títeres clásicos hasta enormes muñecos elaborados en látex. Mientras, el escenario va mutando de un retablo clásico a una pantalla, al mapping, a los juegos lumínicos. Los chicos en la sala pueden acercarse, alejarse, aprovechar el espacio. Y esa alternativa es celebrada por el público infantil, que puede meterse en la aventura de acuerdo a su curiosidad.
En la historia, un viaje de descubrimiento, el mago y la niña se cruzarán con diversos personajes: tremendos guardianes (dos orcos que se destacan tanto por el detalle de los muñecos como por la habilidad de los actores y manipuladores para aportar humor), criaturas temibles e, incluso, con un tremendo dragón.
Mago lleva a los chicos de regreso a la inocencia, para seducirlos con sus criaturas (realizadas con la habitual maestría por Babel, algunas con más detalles que otras), mientras la tecnología es una herramienta que se potencia en escena. Esa combinación de simpleza narrativa y complejidad escénica logra crear un relato en el que tanto los personajes como el talento de los manipuladores acercan a los chicos a un universo fantástico.
MagoDe Babel Teatro. Idea y dirección: Darío Nicolás Pedreira. Actores y manipuladores: Maximiliano Bini, Ana García, Gonzalo Tolosa, Darío Pedreira y Romina Soria. Diseño, caracterización y realización de muñecos: Darío Pedreira y Romina Soria. Realización de manos: Silvia Mercado y Manimali. Realización escenográfica y de objetos: Darío Pedreira, Romina Soria, Maximiliano Bini, Jaled Hosen y Paula Oyarzábal.
Hoy y el domingo 18 de agosto, a las 15.30. En Babel Teatro (J. Amenábar 685, barrio San Fernando). Entradas $ 45.

