29º Fiesta Nacional del Teatro: Un ritual para Lavalle
La 29º Fiesta Nacional del Teatro ofrece el abanico de expresiones que llegan de las diferentes regiones teatrales del país. La provincia se brinda con su geografía generosa, escenario natural de algunas representaciones programadas.
San Salvador de Jujuy. El aire cambia a medida que se sube por el camino rumbo a la Quebrada de Humahuaca. La comitiva quedará en Posta de Hornillos, pasando la entrada a Purmamarca. El objetivo, Cruzar la frontera, una de las obras programadas en la 29º Fiesta Nacional de Teatro.
Jujuy recibe al público desde esa inmensidad entre cerros coloreados por la luz. En esa geografía que se ha detenido, una historia renace. Un grupo teatral toma el texto breve de Jorge Accame y actualiza un rito que forma parte de la historia argentina: la huida del ejército unitario con el cadáver del General Lavalle.
En Posta de hornillos (Tilcara), los anfitriones del museo invitan a recorrer la casa que fue paso obligado de los ejércitos durante los sangrientos años de las guerras de la independencia y las siguientes, las fraticidas. A la Posta donde descansó el General Manuel Belgrano, llegó en 1841 el ejército de Lavalle con su jefe muerto. La obra cargó la atmósfera con el peso de lo vivido. Por los patios se desplazaron los actores en un ritual que habla de descarnar, huir, no olvidar. Entre los cerros y acompañados por un grupo de copleras vestidas de negro, los actores recrearon el texto de Accame.
"Es un texto que escribí hace mucho (Medea), en el que tracé el vínculo entre un general (nunca dice 'Lavalle\') y Medea, que tira los huesos al enemigo. Hay algo en nuestra historia que nos impide valorar la vida", comenta Jorge Accame bajo uno de los algarrobos inmensos de la Posta. Lavalle fue descarnado en Huacalera, a la orilla de un arroyo, episodio que cobró fuerza en el relato épico de Ernesto Sábato, Romance de la muerte del General Lavalle.
Después de la función, las copleras se pusieron sus ropas coloridas y dieron rienda suelta a las coplas picarescas que la concurrencia festejó entre galletas de limón, pan casero y mate.
La Fiesta del Teatro continúa en los distintos escenarios de San Salvador y las subsedes. El público agota entradas y los elencos repiten función, como ya ocurrió con Ricardo, una farsa(Santa Fe) y Pajarito (Mendoza).
Tucumán participó con Todo cerca de Fernando Rubio, y dirección de Patricia García. Sólo tres actores crean una atmósfera pesadillesca protagonizada por la madre, un hijo y una hija en silla de ruedas. Hay cuentas que saldar entre ellos. El texto los ubica en un momento, el desenlace de su historia de desamor y obsesiones heredadas. Intensa y muy sencilla la puesta que sostienen excelentes actores que ponen el cuerpo ante un texto por momentos difuso.
De Mendoza llegaron dos obras. Reflejos de Matías Feldman es un texto que seguramente girará por el país en boca de distintos elencos, por lo poderoso y magníficamente construido. La versión del director Ariel Blasco expone el clima laboral de un puñado de empleados que pugnan por un ascenso, aunque, en realidad, es amor lo único que reclaman. Muy aplaudida. Otra cuestión es la que plantea Juan Comotti a partir de Pajarito, de Oscar Navarro. Dos hermanos y un amigo en la villa del Gran Mendoza comparten chistes, armas, delitos y una violencia que se desencadena para no parar. El director sabe golpear con ese juego trágico en el que lo sexual es el gesto de poder que somete a los hombres en el cuartucho de chapa. Controvertida, con actores estupendos.
Y de repente, en el señorial Teatro Mitre, la cordobesa Florencia Bergallo arranca aplausos por su actuación en Entonces bailemos (Caba). Cuatro narradores y un cantante de música country arman una tenida de relatos urbanos para disfrutar. Ellas y ellos exponen con un ritmo que no decae, impresiones sobre el amor, el sexo y la soledad.
La Fiesta en Jujuy sigue su camino con homenajes, talleres y el énfasis en el encuentro. En el comedor se lució Osqui Guzmán (distinguido por el INT) bailando folklore, y todo lo que le pidan, sin abandonar la sonrisa. Porque no hay estrellas en esta Fiesta.

