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Juanes, al confesionario

El colombiano editó “P.A.R.C.E.”, un disco que celebra la amistad y blanquea sus desvíos. Crónica + videos.

29 de enero de 2011 a las 02:10 p. m.
Juanes, al confesionario
JUANES. Junto a Shakira, las caras de la música colombiana en el mundo.

En los días previos a la edición de P.A.R.C.E., Juanes declaró que el rock estuvo muy presente en la gestación del disco, que había cierto aire londinense en su sonido. No parecía algo descabellado si tenemos en cuenta su pasado como integrante de una banda de metal en Colombia, años antes de meterse de lleno en el pop más amable, Santaolalla mediante.Sin embargo, salvo algún que otro inspirado punteo de guitarra, ese presunto giro rockero no pasa del amague. P.A.R.C.E. está enfocado en las obsesiones del colombiano (el amor, la amistad, el compromiso social) cubiertas con aires de la world music más inofensiva. El disco arranca con una oda a los compañeros ("Parce" es una forma de decir amigo en el país cafetero, algo así como nuestro "aparcero"), para luego arremeter con el hit Yerbatero, cuyo riff de tintes árabes y ritmo cadencioso lleva el sello de sus éxitos anteriores, como A Dios le pido o Volverte a ver.OK perdónMás adelante, cuando Juanes activa el modo confesional, el álbum va bajando escalones: La razón y Lo nuestro hablan de la infidelidad a su mujer pero sin demasiada inspiración ("He vuelto a ser el hombre aquel que te ama"; "Nena, no voy a dejarte por un romance pasajero"). Y la cosa no mejora cuando se asume pregonero del optimismo, como en El amor lo cura todo o Todos los días, con su mensaje a lo Claudio María Domínguez.A excepción de Segovia, que relata una masacre en clave agridulce -con actitud del estilo "cantando a pesar de las llamas"-, y Esta noche, junto a su percusión chill out, el resto no presenta ninguna clase de riesgo formal, ni siquiera en las instancias melódicas, algo que incluso sus seguidores menos críticos podrían reclamar.A fin de cuentas, Juanes es un cantautor, uno de esos tipos que se encierra semanas con una guitarra para transformar fantasmas en canciones. Y en el gremio de los cantautores suele flotar la idea de que los mejores álbumes son aquellos alumbrados por la honestidad y las confesiones a flor de piel. A su modo, P.A.R.C.E. es la polaroid con la que el colombiano captura su actual estado de felicidad y redención. Pero lo dicho: no consigue mover fibras sensibles. En eso, el rock podría haberle dado una mano.

P.A.R.C.E.JuanesCalificación: ** (regular)Universal (2010)$ 45