Qué traen los cambios en el organigrama de la Agencia Córdoba Cultura
En los últimos días, se generaron polémicas por algunas modificaciones en la cartera provincial. Ya no existen algunas áreas recientemente concursadas.
Hace pocos días, el Boletín Oficial publicó el nuevo organigrama que tendrá la Agencia Córdoba Cultura. Las nuevas áreas, las que ya no están, y fundamentalmente las quejas de quienes ganaron concursos de cargos a fines de 2015, pero cuyas áreas desaparecieron del nuevo mapa, ganaron espacios en las redes sociales.
La respuesta oficial de la Agencia es que cada gestión tiene potestad para armar y organizar las áreas de gobierno de acuerdo a sus políticas.
Uno de los señalamientos más duros provinieron de parte de Marcela Reartes, quien se desempeñó 12 años frente al Teatro del Libertador, y que concursó y ganó para pasar al Área Música de la Agencia.
Voceros del organismo estatal dejaron en claro que el área en cuestión no se abrió nunca, y que por ende es un error decir que se cerró. “Esta gestión decidió no ponerla en la orgánica; antes no estaba, lo que se estaba haciendo de música se estaba haciendo con empleados de la agencia”, explicaron. Y agregaron que cada gestión tiene la posibilidad de determinar su orgánica, que es una forma de organización burocrática del estado y que no tiene que ver necesariamente con la política pública que se aplica”.
Consultada por su situación puntual, Reartes explicó: “En 2015, cuando se publicó la orgánica de ese año, se me venció el contrato que tenía desde 2010. Después de 12 años en el Libertador me pareció sano correrme de lugar y me presenté en el área de música y gané, con una propuesta para trabajar con músicos independientes. Estaba contenta con ese cambio de ámbito”, dice. Reartes quedó primera en el orden de mérito. Pero ante la demora de la designación, temió que la burocracia estuviera demorando los trámites.
“Nunca esperé que fueran a sacar el área de música, porque en la órbita de la cultura es ridículo. Las políticas de ese sector alguien las tiene que contener. Además esas áreas, como música y teatro, han estado en las históricas orgánicas de cultura. Es una pelea que el sector viene dando desde hace tiempo. Hoy el Festival de Música Barroca, por ejemplo, no se sabe quién lo va a organizar”.
Reartes asegura que mandó “parvas de notas a todos, hasta al gobernador, preguntando si se iba a respetar mi cargo o no, intentando trasladar explicaciones al sector para justificar por qué se saca esta área. Supuestamente los programas que se van a hacer dependerán de la Subdirección de Artes Escénicas, pero lo real, lo que preocupa desde mi experiencia en el Estado, es que cuando un área no está contemplada en una orgánica, con su correspondiente asignación presupuestaria, los programas quedan librados a la buena voluntad de algunas personas que quieran hacerlo, pero es algo bastante inestable”.
Desde la Agencia ratificaron que no se quedó nadie sin trabajo, y que se continúan todos los programas de música, que dependen ahora de la subdirección a cargo de Alicia Manzur.
Estado de situación
El planteo de Reartes apunta a que en la publicación del boletín de 2015, el área de música estaba contemplada: “Estuvo funcionando (el área) durante bastante tiempo en la Agencia Córdoba Cultura. Misteriosamente, hace unos meses se la desarmó; pero esto figuraba en la orgánica anterior. Sino, ¿para qué se van a hacer los concursos?”.
En este sentido, las fuentes oficiales esgrimen que los concursos fueron propuestos por la gestión anterior. Para la exdirectora del Libertador, “pueden decir que necesitan hacer modificaciones, pero yo creo, como artista, como músico, que esa respuesta es deficitaria, porque decir que no se necesita un área de música en la Agencia Córdoba Cultura, en una provincia a la vanguardia de las cuestiones artísticas de larga data, nos pone en un retroceso tremendo. En términos legales tienen todo el derecho, pero una cosa es lo que el ejecutivo hace y otra muy distinta es lo que la sociedad necesita y les reclama”.
“Ahora no hay interlocutor del Estado para dialogar con ese sector –continúa Reartes–. Ahorrarse un cargo no tiene relación con las dificultades que genera. Pero para dejarlo más claro: el cargo se publicó en el Boletín Oficial, entonces quiere decir que existió”.
El motivo de la preocupación es que “crea un precedente muy grave porque cualquiera que concurse... ¿con qué ánimo lo vas a hacer si mañana con un decreto se cambia? Las orgánicas de los cuerpos artísticos de la provincia están creados por decreto. Estamos volviendo atrás”.

