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Gustavo Sala: Estar en un escenario no es joda

Gustavo Sala, un  humorista "extremo" y todoterreno aunque originado en la historieta, se subió a la ola del teatro streaming desde el Centro Cultural Konex. Las funciones son los viernes.

28 de octubre de 2020 a las 12:27 a. m.
Iván Lomsacov
Gustavo Sala: Estar en un escenario no es joda
"Ensalada de Sala". (Gentileza del artista)

Con

Ensalada de Sala

, generado desde el Centro Cultural Konex, en Buenos Aires, el humorista de dibujo, radio y tablas Gustavo Sala se sumó al fenómeno de los espectáculos teatrales transmitidos en vivo por internet.

Ante todo humorista gráfico, este marplatense es uno de los pocos exponentes de esa disciplina que rompen un conocido estereotipo no exento de verdad: que los dibujantes son personas "antiescénicas": tímidas o poco afectas a exponerse en público. No serán todos y todas, pero quizás sí la mayoría, algo que Sala reconoce e interpreta desde su propia vivencia: "Por eso muchos nos dedicamos al dibujo, porque podemos hacerlo en soledad, sin tener que mirar a nadie a los ojos ni intercambiar comentarios ni tener ningún otro tipo de comportamiento físico".

¿Cómo surgen entonces la excepciones? "A veces lo estático del trabajo de historietista –explica Gustavo– hace que la cabeza y el cuerpo, especialmente el culo, que vive apretado contra la silla y necesita un poco de aire, te pidan cosas que tengan otro tipo de adrenalina".

Sala cuenta que él siempre tuvo esa inquietud por hacer humor "más físico", pero que la mirada del público presente lo paralizó durante mucho tiempo. "Es muy distinto de la impunidad del dibujante, que desde la soledad de su estudio puede hacerse el loco, el humorista negro y extremo y no pasa nada", confiesa, aludiendo al perfil de comicidad que lo caracteriza en todo formato: absurdo escatológico, salvaje, desenfrenadamente incorrecto. "Estar en vivo en un escenario no es joda", agrega.

\'"Ensalada
\'"Ensalada

Ya lanzado a la arena con monólogos y con canciones desde hace más de 15 años, Gustavo confiesa que sigue experimentando "una doble situación, una tensión permanente entre el miedo a que \'el chiste no funcione\' estando ahí y la excitación casi rockera de lo que se puede generar mientras está sucediendo; algo que haciendo historietas es muy difícil".

"Es como si fuéramos Titanics humanos que nos vamos hundiendo ante la mirada ajena –grafica– y tenemos que hacer todo lo posible para que nadie se dé cuenta".

¿La situación de espectáculo en vivo, pero sin público en la sala que implica el teatro vía

streaming

puede estar colaborando a conjurar el pánico escénico? Sala considera que no: "Porque en un show en el que uno trata de generar una fluidez, en el que necesita la interacción, la risa, lo imprevisto, la ausencia de público

in situ

forma una especie de pared silenciosa que es una dificultad extra". Pero asegura que está tratando de "capitalizar las particularidades del caso para que también formen parte del espectáculo".

Así, una mirada irónica a la posibilidad de alcance global que habilita la transmisión web apareció en un exaltado "¡A ver la gente de Finlandia!", exclamado en una de las cuatro funciones de

Ensalada de Sala

, que vienen siguiendo una misma estructura, pero con completa variación de contenidos, con margen para incorporar, incluso, lo que al artista se le ocurra en la semana y durante la improvisación del momento.

El oficio historietístico de Gustavo está muy explicitado en el show, desde el grotesco “Adivine el dibujo” hasta sus disparatadas “Historias dibujadas”. Pero el humorista garantiza que prácticamente no hay refrito, que casi todo el material gráfico que entreteje con canciones y con monólogos “también está generado para la ocasión”.

Sala agrega, insiste y subraya que el vivo rabioso, sin pizca de edición aunque la puesta involucre excelente tecnología audiovisual, le da al espectáculo "una cosa orgánica, un código de verdad y riesgo". La participación de los espectadores se abre en algunos juegos, aunque con las inevitables limitaciones, a través del chat y de la voz en

off

de una

community manager

que hace oír esos aportes.

En este punto aparece otra diferencia con el trabajo de historietista, "que es muy solitario", resalta Sala, quien en el Konex también cuenta con el músico Alexis Mateo –junto a él en escena haciendo

soundtrack

al piano– y con un compacto equipo de asistencia y de producción.

Perfil

Del "fanzine" a las tablas.

Surgido en la primavera de autoedición de historietas de los años 1990, Gustavo Sala saltó los límites del

fandom

comiquero con sus tiras en publicaciones rockeras como

Rolling Stone

,

Los Inrrockuptibles

y el suplemento

No

de

Página/12

, amén de sus viñetas en la satírica

Barcelona

. No tardaron  en llegar sus libros –ya una decena– en diversas editoriales, incluidas la consagratoria De La Flor y la emblemática cordobesa Llanto de Mudo.

A los espectáculos se largó en 2005, con

Afeitándose en Alemania

,

Levadura bailable

y

Los dentistas tristes

, entre otras experiencias unipersonales, con músicos y colectivas. Pero ya desde antes se hace escuchar a la distancia con sus intervenciones en radios como Rock And Pop y Futurock.

La cuarta y última función programada de

Ensalada de Sala

se transmitirá el viernes a las 22. Los pases, a $ 500, se adquieren anticipadamente en