Los malcriados
Mauro y Paulo almuerzan casi todos los días en El Comedor. donde Elsa, si hace falta, les prepara un menú especial.
El Comedor es un pequeño local de comidas por kilo para llevar y también para comer en el salón. Está en la calle Obispo Salguero, a la vuelta de Cobax I+D (una empresa informática y de diseño web), donde trabajan Mauro Garralda y Paulo Brizuela, dos amigos que comparten mucho más que el trabajo diario en un piso 14. La cosa es que hace seis meses, Anita, la novia de Paulo, dejó de prepararles las viandas a todos los empleados y éstos tuvieron que salir al mercado. Y los primeros 15 días no encontraron más que fast food. "Una de mis comidas preferidas hasta entonces era el lomito, pero ahora no me gusta más", dice Mauro, graficando lo que la rutina les dejó luego de esas dos primeras semanas de orfandad gastronómica."Por la zona se consigue sólo eso: pizzas, empanadas, hamburguesas y lomitos", agrega Paulo. Pero ahora la cosa cambió. El padre de Mauro llegó un día a visitarlos con bandejas de El Comedor, con un arroz con pollo amarillo (a la cúrcuma) espectacular. Y de ahí en más, siempre a El Comedor. O casi."Venimos tres veces por semana (por lo menos). Nos llevamos las bandejas o de vez en cuando nos quedamos acá. Elsa, la dueña del local, nos malcría bastante. A Paulo le prepara una comida diferente todos los días, baja en calorías, para que se cuide un poco", aporta Mauro. Y Paulo completa: "Sí, hoy tomamos Coca porque es una ocasión especial; si no tomamos agua". Mamá Elsa La cosa es que en el salón suena una radio sintonizada en Cadena 3 y nosotros, al compás de Mario (que no es poca cosa), buscamos nuestros platos y tenemos que decidir sobre la marcha lo que vamos a comer. ¡Qué momento complicado, por favor! Una vez tomada la decisión, Elsa pesa los platos y nos sentamos a la mesa. "No tenemos tiempo para cocinar, y entre los dos acá gastamos 36 pesos como máximo", dice Paulo, que disfruta de unos coloridos canelones de calabaza que no estaban disponibles para el resto de los clientes. Sólo para él."Elsa hace de mamá", asegura el beneficiado. "Te deja probar la comida para que elijas lo que vas a comer", suma Mauro, quien optó por los ñoquis de papa con salsa roja. Quien escribe, por el famoso arroz con pollo (bien ganada tiene su reputación). Entonces Mauro recuerda que durante esos 15 días, los chicos del fast food ya les reconocían la voz en el teléfono. "Así nos dimos cuenta de que era tiempo de cambiar", subrayan. Y este viernes lluvioso terminará como siempre. Cuando les dé hambre cerrarán las persianas, bajarán las escaleras e irán caminando hasta Caseratto de Chacabuco y Rondeau, a tomar sus helados: uno de ferrero rocher y limón (Mauro) y otro de frutilla y vainilla (Paulo). Un dúo dinámico que se da con todos los gustos.El ComedorComidas por kiloObispo Salguero 448. Nueva Córdoba. Abierto todos los días, mediodía y noche. Teléfonos (0351) 422-7439 y 152-365866. Abonos mensuales. Delivery.

