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Gastronomía europea en Río Ceballos: la casa de la fondue en Sierras Chicas

Un pequeño restaurante es un clásico vigente desde la década de 1970 con sus propuestas de té y fondues, entre otros rituales de las cocinas europeas. Calificación: muy bueno.

06 de mayo de 2022, 03:33
Gastronomía europea en Río Ceballos: la casa de la fondue en Sierras Chicas
Kupferkessel, un restaurante con historia en Río Ceballos.

Es muy difícil encontrar en Córdoba restaurantes dedicados a la cocina de olla, a guisados o cocciones largas con muchos sabores concentrados de carnes, especias, de quesos fundidos y cervezas artesanales bien caldosas.

Sin embargo, la presencia de Kupferkessel en la geografía de Sierras Chicas, más precisamente en Río Ceballos, data desde el año 1978 según lo registrado en la primera página de la carta, que es sin dudas un manifiesto que demuestra una búsqueda artesanal desde el punto cero de esta visita.

El restaurante (y casa de té) es pequeño y cálido. Tiene un gran ventanal, con mantelería y decoración familiar minuciosa centrada en plantas y utensilios de cocina. Hay familias y parejas, niños jugando en el piso como si estuvieran en su casa. Se respira energía hogareña.

Kupferkessel, un restaurante con historia en Río Ceballos.
Kupferkessel, un restaurante con historia en Río Ceballos. (LVI.)

Entrada

La carta muestra muchas opciones en repostería y sandwichería para la hora del té, pero nosotros llegamos con el sol bien escondido detrás de las montañas.

En materia de canapés y de entradas (y de principales también), hay un gran abanico de opciones, así que es difícil elegir en una primera lectura. Lo mejor será entonces ir por los clásicos, al menos en esta primera visita a Kupferkessel.

Kupferkessel, un restaurante con historia en Río Ceballos.
Kupferkessel, un restaurante con historia en Río Ceballos. (LVI.)

De entrada vamos a probar un plato centroeuropeo: una Salchicha ahumada con chucrut ($ 940). Como la carta principal no ofrece vinos (sólo cervezas artesanales e industriales) y estamos antojados en esta noche fría, preguntamos y aparece una segunda carta solamente con los vinos.

Si bien es una carta breve, el elegido no estaba disponible. Igual, a fin de cuentas fue algo positivo porque descubrimos una nueva etiqueta que sorprendió: Sombrero Malbec 2018 ($ 1.000). Se trata de un producto del Valle de Uco mendocino (Gualtallary), que resalta un carácter frutal apenas marcado (con sutileza) por la barrica.

Es una tendencia que se viene apropiando de los paladares de esta época: más fruta, más mineralidad, y menos madera.

Los platos

La salchicha es más bien un “salchichón” delicioso, y sus acompañamientos no se quedan atrás. Primero un chucrut de sabor profundo, muy especiado y con algún toque picantón. Y segundo, una mostaza casera que reconfigura la tradicional manera de consumir este producto.

Kupferkessel, un restaurante con historia en Río Ceballos.
Kupferkessel, un restaurante con historia en Río Ceballos. (LVI.)

Dato al paso: hubiera venido bien una cuchara para servir.

Luego entre platos de lomo con diferentes salsas, cazuelas de pollo y de cerdo con toques agridulces, truchas, goulash, raclette y hasta bourguignonne, nosotros vamos a dejarnos llevar por los quesos y vamos a probar la fondue, una de las especialidades de la casa.

La fondue

Si bien se recomienda para dos personas, con una buena entrada este servicio de fondue rinde para tres o cuatro tranquilamente. Hay muchas opciones para saborizar la salsa de quesos, como por ejemplo champiñón y perejil, ajo y hongos, o crema, kümmel y páprika.

Nosotros elegimos el toque local con hongos serranos y cebolla ($ 3.750). La fondue básica sale con pancitos tostados (en cubos) y salchichas (no artesanales, lo cual desentona un poco con el resto de la propuesta), pero por $ 350 se agregan vegetales y pollo. Aquí es cuando la porción rinde muchísimo más porque nos llenan de cazuelitas la mesa.

Brócoli, coliflor, zanahoria, papa, calabaza, batata, la paleta de colores se multiplica. La salsa se muestra más cremosa que elástica en cuanto a la textura y la elección de los quesos.

Entre el vino, la charla y los palitos que entran y salen, parece que no pero sí: la crema en un momento se acaba.

El postre

Antes del postre vamos al baño y encontramos la misma impronta familiar que en la sala. Por suerte todo en orden, iluminado y bien equipado. Volvemos y ya está nuestro Creppe relleno de manzanas ($ 570).

La masa es muy delicada y el relleno expresivo: manzanas verdes, jugosas y con un agradable acidez. Si la cuchara va y viene con perfume de manzana y canela, quiere decir que el postre funciona, tal como funcionaron todos los pasos de esta visita (desde el appetizer que fue un escabeche).

Kupferkessel es un lugar atípico, original, con platos que no son fáciles de encontrar y que además tienen aquí un toque particular. Y se trabaja con dedicación (el servicio de mesa muy atento) e impronta familiar, lo cual siempre le da un plus especial a una experiencia gastronómica informal.

Kupferkessel

Calificación: muy bueno

Buonarotti 45, Río Ceballos.

Teléfono (03543) 45-0735.

Viernes de 18 a 24. Sábados y domingos de 13 a 24.

Efectivo y tarjetas.