Temas del día:

Cocina creativa

Fusco es una de las mejores novedades gastronómicas de los últimos tiempos. Es un restó joven que busca vuelo gourmet con simpleza y materias primas regionales.

09 de junio de 2013 a las 12:04 a. m.
Nicolás Marchetti
Cocina creativa
Fusco, una alternativa de estilo a la vez simple y gourmet.

Es una gran noticia para la gastronomía cordobesa que haya un lugar como Fusco, un café y restó que apunta a un público joven y que a la vez ofrezca una cocina creativa y simple, con buenas ideas y materias primas regionales. Está ubicado frente al Sanatorio Allende de avenida Laplace (a metros de La mujer urbana) y se define en las paredes de la fachada como un petit restaurant y como "un lugar para pasarla bien y sentirse como en casa".

La frase plantea una paradoja inicial: ¿acaso cuando vamos a un restaurante no lo hacemos para vivir una experiencia diferente a la de todos los días? Buen punto para debatir, pero mejor que sea adentro (parece que se vino el invierno nomás).

En fin, tomamos asiento y con sólo leer la carta ya nos ponemos contentos. Hay pocos platos, cambia mensualmente y el perfil gastronómico destaca entrantes como el Carpaccio de ternera con alioli, alcaparras, aceitunas negras, parmesano y rúcula ($ 40), o las Remolachas baby rellenas de queso de cabra Santa Olalla ($ 40).

Antes de esas delicadas y esperanzadoras cartas de presentación (con precios razonables), nos trajeron junto a la panera un appetizer que vamos a destacar, un paté de pollo y verduras con ralladura de limón, un toque original que parece una pavada pero que a nadie se le ocurre. Elevó el placer el primer bocado de la noche, y eso no es poco.

Rabo y bondiola

Revalorizar cortes con mala fama como el rabo es de valientes y de gente que sabe lo que hace, de cocineros que confían en las cualidades de las materias primas que utilizan.

El primer plato principal es un Risotto al vino tinto con rabo de ternera, un corte que tiene poca carne pero que goza de mucha gracia debido al contacto casi total de la fibra con el hueso, que, al igual que la grasa, es una gran fuente de sabor. Estos principales se acompañaron con uno de los referentes en cuanto a vinos boutique de la Argentina, lo cual habla muy bien de la carta: Durugutti Malbec 2010, $ 130.

La mesa se mueve un poco en el deck, pero nada que impida tener una buena cena.

El segundo plato es una Bondiola de cerdo al estilo tailandés, con batatas en dos texturas, $ 75. Otro buen plato que demuestra la buena técnica del cocinero: la carne, braseada, se despedaza con el tenedor. Hay jengibre y salsa de soja en dosis justas, y hay un puré suave que juega con unas láminas perfectas de batatas fritas.

Antes del postre invitan una granita de ron, melón y naranja, para limpiar el paladar. Nada mal, teniendo en cuenta los platos que acabamos de disfrutar. Luego, sí, pedimos la creme brulé, $ 30. Crocante y tibia en la superficie y cremosa y fría por dentro. Adjetivos que podrían estar acompañando a cualquier sustantivo y quedarían igual de seductores.

La buena cocina se trata de combinaciones como esta, y de simples golpes de efecto. Por ejemplo, para despedirnos pedimos un Rojito, $ 40, uno de los tragos de moda y que combina Campari con jugo de naranja. Aquí las naranjas llegaron frozen, hechas hielo, junto con algunas hojas de menta alrededor.Un trago de tres texturas y muy refrescante para un final que nos deja entusiasmados con los cocineros cordobeses que, luego de estadías en restaurantes del primer mundo, regresan a su ciudad para deleitar a sus coterráneos. l

FuscoCalificación: Muy buenoLaplace 5712. Villa Belgrano.Reservas al (0351) 589-1814Abierto de lunes a sábados de 8 a 20. Jueves, viernes y sábado, también por la noche.Efectivo.