Ron Carter en Argentina: Así fue el show del trío en Córdoba
El veterano contrabajista pasó por Córdoba para dar el primer show de su gira de este año por Argentina y dio una clase de jazz con Russel Malone y Donald Vega.
A sus 76, Ron Carter está posiblemente entre lo más clásico que se puede encontrar en el panorama del jazz actual, salvedad hecha de que así y todo, el contrabajista de los dedos más largos y los 2.500 discos (en esa cantidad de registros dicen que participó, incluso hay quien arriesga que son 3.500) encarna hoy el costado más vanguardista de una corriente -el hard bop- que precedió a las vanguardias propiamente dichas del género.
Por eso no extraña que su trío, el Golden Stiker, tome su nombre de una de las composiciones más clásicas del Modern Jazz Quartet, la mítica formación que sobrevivió a su propio apogeo en el reinado del cool jazz.
Ni la edad de Carter ni su pertenencia estilística, de cualquier manera, eclipsaron lo que el martes por la noche fue un catálogo perfecto del lugar que el contrabajo debe ocupar en la sección rítmica de un trío sin batería. Lejos de las tentaciones del lucimiento solista, el veterano que grabó con todos (de BB King a Miles Davis y de Chet Baker a Antonio Carlos Jobim) tejió durante una hora veinte la red para que el brillo fuera de los otros dos talentosos que había en el escenario: Russel Malone en guitarra y Donald Vega en el piano, como reemplazo de lujo de Mulgrew Miller, fallecido en mayo último. Como nadie, Carter demostró (es un decir, no le hace falta demostración alguna a esta altura) que maneja como nadie el tiempo y los silencios, una tarea en la que si se brilla es por la aparente ausencia.
De un repertorio que apostaba a lo seguro (no faltaron Wave de Jobim, citas musicales a Tenderly o You\'re my sunshine, con el único solo extenso de Carter en todo el concierto) sobresalieron la interpretación de Candlelight de Jim Hall ("He trabajado con algunos guitarristas a lo largo de mi carrera", dijo con su fraseo arrastrado el viejo Ron antes de presentar esta colaboración de su época con uno de los más grandes), los climas del Soft winds de Flecher Henderson y una preciosa deconstrucción de My funny valentine.
Claramente, que el mismo año y con diferencia de pocos meses hayan tocado en Córdoba los tríos de Brad Mehldau y Ron Carter representa para los jazzeros locales una oportunidad tan inusual como placentera. En buena hora.

