Música Clásica Argentina
La Orquesta Popular de Cámara fundada por el Chango Farías Gómez se presentará esta noche y mañana en Córdoba. La leyenda continua.
Una de las últimas apuestas que Chango Farías Gómez le hizo al futuro fue la de formar una orquesta de cámara de música argentina. Una especie de big band criolla, con músicos que toquen como argentinos para hacer música argentina. Después de revolver los principios del canto grupal con los Huanca Huá, a comienzos de la década de 1960, y a mediados de la de 1980 poner al día estilos e instrumentos con los Músicos Populares Argentinos, entre tantas otras cosas, hace cuatro años Farías Gómez convocó a músicos de distintas extracciones para agruparlos en torno a un repertorio. La llamó Orquesta Popular de Cámara.
Tras la muerte de Chango, la idea quedó en manos de sus músicos, que tenaces decidieron continuar lo que el maestro había comenzado. Música Clásica Argentina (MCA), Orquesta Popular de Cámara fundada por el Chango Farías Gómez, se llama el ensamble que forman Rubén "Mono" Izarrualde (dirección, flauta y voz) , Omar Gómez (bajo), Ricardo Culotta (trompeta), Jerónimo Izarrualde (batería y voz), Luis Gurevich (teclados), Agustín Balbo (guitarra), Santiago Martinez (violín), Aleix Durán (clarinete), Manu Uriona (percusión), Daniel Gómez (bandoneón).
La formación completa de la MCA llega a Córdoba para ofrecer dos conciertos. Esta noche a las 22 actuará en Cocina de Culturas (Julio A. Roca 491) y mañana lo hará en el CPC Argüello (Rafael Núñez y Ricardo Rojas). "No podíamos no continuar con el proyecto que había iniciado el Chango", dice el "Mono" Izarrualde al comenzar la charla, y agrega: "Es una forma de agradecerle lo mucho que nos dio: la confianza y el entusiasmo que nos contagió para una nueva aventura. Él estaba muy convencido de este paso y hoy sus convicciones son las nuestras".
A la hora de ponerle nombres al repertorio que la MCA aborda, aparecen los de Atahualpa Yupanqui, el "Cuchi" Leguizamón, Astor Piazzola, Luis Alberto Spinetta, Aníbal Troilo, Rolando Valladares y el mismo Chango Farías Gómez. Izarrualde explica además que los conciertos serán un recorrido por los distintos géneros que conforman la música argentina: tango, zamba, chacarera, gato, vidala, chamamé, entre otros, fusionados con el jazz, el candombe, el rock, el flamenco. "Pero ojo -advierte el flautista-, todo eso se hace como nos enseñó el Chango: sin perder la esencia y con predominio de lo instrumental". "De todas maneras hay una frescura que nos permite que en los conciertos haya siempre una energía distinta -continua-. Hay públicos distintos, distintas situaciones. Un negro hermoso decía ‘Siempre en los conciertos pasan cosas raras...\' Y a nosotros también nos pasan cosas".
Lejos de la idea de folklore como idea de quietud y conservación, la MCA es una foto en movimiento, tomada desde distintas perspectivas. "Hay dos cosas, entre tantas otras, que son muy importantes de lo que nos dejó el Chango -asegura Izarrualde-: Una es que el viejo no creía en una idea de folklore como algo estanco y por otro lado le gustaba juntar a la gente, sumar talentos y sacar lo mejor de cada uno. Nosotros seguimos también eso, para que el equipo funcione".
Muy pronto, la MCA presentará su primer disco, reflejo de estos años de trabajo. "Son grabaciones que seleccionamos de distintas actuaciones, desde cuando estaba el Chango con nosotros -explica-. Tenemos mucho material registrado y gracias a las posibilidades que nos da la tecnología, en todos los temas del disco el Chango estará de alguna manera. Incluso en los dos últimos temas que terminamos de grabar hace algunas semanas. En Garúa recita y en La carbonera toca el bombo".

