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Josele: El "Niño" que no deja de crecer

Para muchos, "Niño" Josele es el sucesor de Paco de Lucía. El domingo presentará el disco "Española", un encuentro con el jazz que no sacrifica raíces gitanas.

18 de noviembre de 2010 a las 07:50 p. m.
Josele: El "Niño" que no deja de crecer
Josele fue señalado como la renovación del flamenco. Chick Corea lo ungió como heredero del gran guitarrista de Algeciras, pero él dice que está “a años luz” de Paco de Lucía.

"Niño" Josele cuenta que de muy pequeño comenzó como cantaor y casi al mismo tiempo se hizo bailaor. Que aprendió en las fiestas familiares. Que tímido para el cante un buen día decidió tocar la guitarra, como su padre, su abuelo, su bisabuelo y su primo Tomatito. Que desde ese lugar acompañó a muchos de los más respetados cantaores flamencos, como Enrique Morente y Pepe de Lucía; y también a los mejores de las nuevas generaciones, desde Duquende y Montse Cortés hasta El Cigala, su amigo inseparable. Que también acompañó a cantores de otros palos, como Andrés Calamaro, Lenny Kravitz, Joan Manuel Serrat y Elton John. Que de chico escuchaba a Charlie Parker y John Coltrane en la radio, pero no sabía que eso era jazz. Que en 1996 ganó la Bienal de Flamenco de Sevilla. Que en Madrid conoció al trompetista Jerry González y al cineasta y productor Fernando Trueba. Que casi sin darse cuenta un buen día estaba tocando con músicos Jazz. Que no se considera ni joven ni viejo, sino gitano. Que escucha de todo, pero toca como los flamencos, porque ahí está su raíz y ese es su orgullo. "Es muy importante el entorno familiar donde te crías –advierte Niño Josele del otro lado del teléfono–. Yo crecí en un ambiente gitano, donde todo el mundo cantaba o bailaba o tocaba. Pero casi ninguno lo hacía de manera profesional y eso me llevó a asumir riesgos y salir a hacer mi vida musical, porque de chico entendí que no puedes quedarte en el ambiente familiar: tienes que seguir creciendo y para eso tienes que saber mirar alrededor, más allá de tu casa". Juan José Heredia, su nombre de bautismo, nació en Almería, en 1974. Hoy es considerado uno de los guitarristas más profundos y versátiles de ese universo particular que es el flamenco. A los 20 grabó su primer disco, Calle Ancha, sobre los pasos de Paco de Lucía. A propósito, hace poco Chick Corea ungió como heredero natural del gran guitarrista de Algeciras a "Niño" Josele, que sin embargo relativiza la distinción. "Paco es mi gran referencia, claro, pero todos estamos a años luz de él. Es un músico inigualable", asegura y agrega que los discos que De Lucía dejó grabados junto a Camarón de la Isla, "Son el legado más grande del flamenco". Abriendo caminos En 2003, "Niño" Josele comenzó una colaboración el productor Javier Limón, de la que saldrían Niño Josele –con la participación de Enrique Morente y Andrés Calamaro– y el bellísimo Paz, una mirada gitana sobre la música de Bill Evans, con Joe Lovano, Marc Johnson y Estrella Morente, entre otros invitados. El año pasado grabó La venta del alma, un disco producido por él mismo en el que sin correrse de su historia experimenta en los palos del flamenco. También grabó Española , el trabajo que contó con la colaboración de excelentes músicos del amplio espectro del jazz y la producción de Fernando Trueba. Aunque está integrado en su mayoría por temas del mismo Josele, desde muchos lugares se puede escuchar en Española la feliz continuación de Paz. Con la música del su último disco, editado ahora en la Argentina, "Niño" Josele llegará a Córdoba, para actuar en el Orfeo, el domingo. Después de presentarlo durante una semana en el Village Vanguard de New York, Josele habla de Española, como de un regalo del destino y como una bisagra en su carrera. "Este disco llegó en el mejor momento –asegura–. Me siento seguro como guitarrista y como músico. Cumplir una gira con Paco de Lucía y conocer la música de Bill Evans me ayudaron expresarme mejor. Sea una bulería, o una seguiriya, o una rondeña, te das cuenta de que la música siempre es abierta y generosa y te permite seguir innovando". "Además, trabajar con un tipo como Fernando (Trueba) es maravilloso –continúa–; es un gran conocedor, un tipo que te da mucha opinión a la hora de la grabación y con el que es posible compartir las mismas ideas". Josele explica que fue el mismo Trueba el que le mandó desde Nueva York un mp3 con un tema de McCoy Tyner que acababa de escuchar y que al final le daría nombre al disco. "Apenas lo recibí le hice mi versión y lo puse en el repertorio para grabar –explica–. Cuando Fernando estaba ordenando la edición del disco vio que había un homenaje a Paco de Lucía –Camino de Lucía –, uno a Bill Evans – Waltz for Bill –, a Bebo Valdés – Zapateado para Bebo –, me dijo '¿Por qué no le rindes homenaje al maestro McCoy y le pones el nombre de su tema al disco? Me pareció una idea fantástica y así quedó". –¿Cómo elegiste los músicos que te acompañaron en el disco? –Llamamos a John Benítez (contrabajo) y Dafnis Prieto (batería), para armar una base rítmica sólida. En algunos temas la cosa se ponía más flamenca y tuvimos que recurrir a españoles conocedores de estos palos, como Alain Pérez y Javier Colina. Después pensamos en algunos invitados y llegaron el gran Phil Woods (saxo), un cuarteto de cuerdas con Mark Feldman (primer violín), el Piraña (percusión). –El disco fue grabado en directo, tocando todos juntos en el estudio, sin posteriores sobreposiciones… –Es que hoy en día hay que grabar así. Porque después hay que salir a mostrar el disco en directo y hay que sonar de la misma manera. –Esta música flamenca abierta al jazz y a lo latino parece natural ¿Te preocupa qué podrán decir los padres del flamenco? –Hombre, si tú conoces bien tu tradición, nadie puede decirte nada. Si tú haces una música muy avanzada y luego te sientas con un cantaor y le tocas como se toca para cantar y muestras tu raíz y tu labor hace al flamenco, pues nada que decir. Si estás innovando en una música es porque conoces bien de qué se trata. En los encuentros musicales que tengo, siempre tiro para mi terreno, no toco como un jazzero. Pa' fuera –¿Cómo se puede reconocer el flamenco auténtico del "for export"? –La verdad del flamenco está cuando se hace en familia, sin pensar que eso puede ir a un escenario. El flamenco de verdad se canta con cuatro amigos en una fiesta, donde una abuela de 60 años de pronto se pone de pie y baila. Ahí hay sentimiento puro. Esa es la tradición. Lo otro es espectáculo, que puede estar más lejos o más cerca. –Si la semana próxima nos encontramos en Madrid y te pido que me lleves a escuchar flamenco... ¡Salimos y a lo que surja! Encontraremos dos amigos, tomaremos unas copas, y aparecerán dos más; que alguien toca algo, que otro canta por bulerías… y así se sigue. Ni te das cuenta que estás en medio del flamenco. Hay cosas que no se buscan, se encuentran.En el Teatro RealSe presenta el domingo, a las 21.30. Entradas anticipadas en la boletería del teatro y en puntos de venta de Autoentrada, en los shoppings de Córdoba. Precio: entre $ 63 y $ 133.