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Hombre sofisticado

Charles Haden editó un disco con la colaboración de las mejores cantantes de jazz de la actualidad. En exclusiva, el legendario contrabajista habla sobre esa experiencia.

21 de diciembre de 2010 a las 06:31 p. m.
Hombre sofisticado

"Para mí, una buena cantante de jazz es aquella capaz de cantar con los mismos valores que yo pongo al tocar, es decir, conectar la belleza de la música de manera que pueda llegar al otro con lo que hace, tocar su vida de una manera muy positiva". Charlie Haden habla de cantantes, porque son las estrellas de su último disco publicado en Argentina. Sophisticated ladies se llama el trabajo que Haden comparte con su Quartet West y algunos de los nombres más importantes del jazz cantando de estos tiempos: Cassandra Wilson, Diana Krall, Melody Gardot, Norah Jones, Renée Fleming y Ruth Cameron. Contrabajista, compositor, productor, Haden es una de las figuras más importantes del jazz de hoy, el precursor de momentos que quedaron entre los más importantes del género: supo fijar las libertades del Free Jazz junto a Ornette Coleman; pegar un grito de rabia con su Liberation Orchestra; reemplazar a Charles Mingus y grabar con Keith Jarrett, Egberto Gismonti, Jan Garbarek, Carla Bley, entre muchos otros. Charles Haden hasta acompañó a Yoko Ono y su banda plástica. Desde su casa de California (Estados Unidos), el músico conversa con VOS . "No es que haya diferencias sustanciales entre las cantantes de hoy y las del pasado", observa. 22 "Desde luego que pueden distinguirse diferencias de categoría entre las que están en mi último disco y Lady Gaga o Christina Aguilera, que son diferentes tipos de cantantes. Pero las del disco representan el tipo de cantante que yo amo, aquellas que son universales, todo el tiempo, en todo lugar y para siempre. Pensá que Billie Holiday es alguien que suena definitivamente nueva aún hoy. Y murió en 1959", añade. –¿Cómo eligió las canciones? ¿O eligió primero a las cantantes y después la canción para cada una? –Fue diferente en cada caso. Tenía muchas canciones, que recogí a lo largo de los años, y busqué elevarlas buscando una nueva interpretación. Una de las canciones más logradas del disco es It will , que interpreta Norah Jones y que eligió ella misma. Y es una canción que amo. Luego yo escogí temas para las otras cantantes. También mi esposa (Ruth Cameron, cantante y coproductora del disco) me ayudó mucho. Finalmente, creo que cada canción encajó perfectamente con cada voz. La charla continúa. Haden dice que antes de grabar piensa mucho qué va a hacer y que quedó muy satisfecho de los arreglos para cuerdas que elaboró y dirigió Alan Broadbent para este disco. No ahorra elogios para el Quartet West, el grupo que él mismo creó hace 25 años y que en este disco desenvuelve un impactante calor jazzero. "Son músicos geniales, grandes improvisadores", dice sobre esa formación. Pasado pensado –Usted participó de "Free jazz", uno de los discos fundamentales del jazz moderno. ¿Qué piensa que quedó de esa experiencia en el jazz de las décadas sucesivas? –Adoré tocar con Ornette (Coleman), con Eric Dolphy, y con el gran Scott Lafaro, que murió en un accidente de autos justo después de este disco. Si lo analizo a la luz de los años me queda claro lo que ya sentía en ese momento: estábamos haciendo algo que no se había hecho nunca antes. –¿Suele reescuchar sus discos? –No tengo tiempo; siempre trabajo en algo nuevo. Últimamente sí escuché mucho Sophisticated ladies , y estuve escuchando  Jasmine , el disco en dúo que hice este año con Keith Jarrett. Me gusta mucho. –Otro disco reciente suyo es "Rambling boy", en el que regresa a sus raíces musicales, el country, y toca con su familia. –Fue una experiencia fantástica en la que fui en búsqueda de mis raíces, recordé mi familia, cuando era un niñito chiquito, y toqué con mi propia familia, mi hijo, mis hijas, mi esposa, todos los grandes músicos de México y Tennessee. Este disco me hizo feliz. –Una de sus primeras grabaciones fue "Liberation music orchestra". ¿Cómo surgió la necesidad de hacer jazz con músicas sudamericanas y de la Guerra Civil española y hacer una obra política con el jazz? –Terminaba la década de 1960 y yo estaba muy preocupado con lo que estaba pasando en Estados Unidos, con el gobierno de (Richard) Nixon y la guerra de Vietnam. Quería hacer algo para hacer oír mi preocupación, entonces hice ese disco. –¿Cree que hoy el jazz puede ser político? –El jazz siempre fue político, nació político. Del mismo modo, todas las cosas que uno hace tienen una dimensión política; podés estar tocando una canción bella y aun así es un asunto político. El jazz es una forma muy difícil de arte. Es una forma de arte minoritaria, que te coloca ante un público que espera tu mensaje y hay que luchar contra muchas cosas para poder dejárselo. Luchar para grabar, salir de gira, hacer conciertos, mantenerte tocando esta música que no genera mucho dinero. La mayoría de los artistas de jazz es muy pobre y esa es una elección política del arte. –¿Cómo ve Estados Unidos con la presidencia de Obama? –Hace un esfuerzo importante, pero está amenazado por las corporaciones y Wall Street, que no quieren que las cosas cambien. Espero que logre salir adelante y superar esos problemas, porque estamos atravesando tiempos difíciles y nuestro país necesita un cambio. Yo lo apoyo.