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El jazz se hace camino

En su tercera edición, el Festival de Jazz se confirmó como una cita de altísimo nivel, y con balance positivo.

07 de noviembre de 2011 a las 07:08 p. m.
El jazz se hace camino

Se fue la tercera edición del Festival Internacional de Jazz de Córdoba, con muchos más aciertos que errores, y con la sensación de que la cita se instala por peso propio y por el nivel de los artistas que se programaron. Con un día menos que la versión 2010, pero un mes antes, la grilla contempló expresiones desafiantes, como la del Arild Andersen Trío y el Marilyn Mazur Group, dos exponentes que exceden largamente el rótulo de jazz y se inscriben correctamente en el apartado de "músicas del mundo".Pero también tuvo ejemplos de que es posible respetar estándares y calar hondo, como lo consiguieron los muy buenos conciertos que brindaron las cantantes locales Guadalupe Gómez y Gabriela Beltramino, esta última como prólogo de la actuación del cuarteto liderado por Paolo Fresu, el Devil Quartet.Lo del italiano en la noche del domingo, una auténtica muestra equilibrada de virtuosismo individual y buen uso de los efectos aplicados a la trompeta y al flugelhorn, dio cuenta de las razones que lo sustentan desde hace años como uno de los mejores embajadores del jazz hecho en Europa. La versión, a los bises, de E se domani, composición que popularizó Mina en la década de 1970, fue el emotivo cierre.Los amantes de los números y de las estadísticas prestarán atención a que, en total, la asistencia a los eventos programados en el marco del festival rondó las 4 mil personas, contabilizando clínicas musicales, los llamados "puntos de encuentro", donde se realizaron conciertos con espíritu de club de jazz, fuera de las salas de la Ciudad de las Artes, el Libertador, el Teatro Real, y de los teatros propiamente dichos.Posiblemente, la única crítica a lo bueno que se ha hecho desde Cultura de la Provincia en torno a expresiones como el jazz, con el apoyo oficial como condición sine qua non, es la superposición del festival con otros dos: el de música barroca y el de música contemporánea. No es tan difícil percibir que todos comparten, en cierto punto, el mismo tipo de público potencial y que si bien no hablamos de entradas caras ($ 30 pesos promedio), no vendría mal pensar en semanas consecutivas en lugar de apretar todo en siete días.