Valeria Bertuccelli: En tiempos de Gloria
Valeria Bertuccelli eligió Córdoba para presentar la última película de Daniel Burman en la que es Gloria, una cuarentona que vuelve al país para cambiar su vida y la de los demás. Mirá la video nota.
Desde su debut en 1.000 Boomerangs (1995) para acá, Valeria Bertuccelli se convirtió en una de las caras favoritas del cine nacional. Su nombre ofrece al menos una garantía: el personaje que componga viene acompañado de una personalidad, que no es poco. Sin ser una clásica diva cinematográfica, conquista por su sentido del humor, su ácida sinceridad y por una habilidad para hallar registros actorales perfectos para las excépticas, verborrágicas, alteradas, intrépidas, obstinadas y encantadoras desencantadas mujeres de celuloide que ha sabido interpretar con asombrosa verdad.
Valeria no nació con el premio Konex en la mano; tuvo un comienzo y fue en el Parakultural, un foco de artes underground donde se foguearon varias generaciones de actores en convivencia con efervescentes músicos de la escena nacional. Bautismo de juego y fuego para una actriz que todavía hoy comparte su vida y su carrera con ladies and gentlemen de la música. Esta vez, la esposa de Vicentico vino a Córdoba a presentar La suerte en tus manos, la última película de Daniel Burman, en la que comparte el protagónico con el cantautor uruguayo Jorge Drexler.
–Actuaste con Rosario Blefari, con tu marido en dos ocasiones, y ahora con Jorge. ¿Cómo se portan los rebeldes de las artes en el set? –Bien, muy, bien. Les queda poco de rebeldía, mirá. Se portan como un actor más. Yo no sentí ninguna diferencia porque sea la primera peli de Jorge o tengan más o menos experiencia. Jorge es súper sensible, requetecontra observador, muy agudo, responsable, estudioso. Así que trabajamos muy bien.
–¿No te dan ganas de hacer al revés, de cantar?–Si, si. Si me dan muchas ganas. Mi marido todo el tiempo me dice porque, aparte, lo hemos hecho. Alguna vez canté un tema en un recital de él, alguna vez canté un tema para una película, Lluvia, que la compusimos juntos, que la canto yo y está en la película. Sí me gusta y me dan ganas, no sé porque no tengo la facilidad que tienen estos guachos de decir "pruebo" (ríe). A mí me da como "No, no sé". Y mi marido todo el tiempo diciéndome: "Dale, dale, hagamos algo juntos, está buenísimo". Jorge también el otro día me decía: "Dale, tendrías que cantar" y creo que lo voy a hacer porque me encanta, no sé porque me siento tan respetuosa con el tema. A estos los veo más irrespetuosos, pasan de un lado al otro sin problemas, como si nada, son así.
–¿Cómo es Gloria, tu personaje?
–Gloria es una chica que vive en España y vuelve a la Argentina porque muere su papá y viene a vaciar el departamento dónde él vivía, y en medio de ese trámite se reencuentra con su mamá, Norma Aleandro, con quien tenía una relación muy difícil. Y decide afrontarla, y meterse en esos temas que no se quería meter. Y se reencuentra también con Uriel, que es el personaje que interpreta Jorge, que fue su novio importante de la adolescencia. Y un viaje que para ella era ir a cerrar un trámite, se convierte en un vuelco de su vida total. Y se mete con cosas que no se había querido meter hasta ese momento, con el tema de los hijos...
–¿Crees que Gloria va a lograr la trascendencia que tuvo la "Tana" Ferro en la películoa "Un novio para mi mujer"?–La Tana es un personaje así como fuerte. No sé, porque es algo muy especial lo que ocurrió con la Tana. La Tana era como "la personalidad", la película iba detrás de ella. Gloria está en medio de una historia de amor que está buenísima, y que tiene muchos otros actores que están muy bien; es un color más en esta hermosa pintura. Ojalá tenga la trascendencia que tuvo la Tana, pero ojalá que más que Gloria sea la película.
–Norma Aleandro, es otro de esos lindos colores. ¿Cómo fue trabajar con ella?–Para mí fue un placer, es una actriz increíble, una de esas actrices de las que uno aprende no porque te bajen línea, sino que las ves y enseguida te transmiten algo. Aparte de eso, es una persona divina, y a mí eso cada vez me importa más. Porque en el cine tenés esperas larguísimas, y si en ese tiempo de espera te podés sentar a tomar un café con alguien copado, es genial.
–¿Y con Daniel Burman, que no habías trabajado nunca? –Tenía ganas. Estuvo bueno. Daniel es genial, porque hace que uno se sienta muy contenido, saca lo mejor de vos y te da mucha libertad. A veces lo mirás y decís: "¿Qué? ¿De verdad puedo hacer esto?". Te deja improvisar y le gusta que lo hagas. Igual, el guión está muy bien, así que no improvisé como con la Tana Ferro que improvisaba mucho, grosso...
–Me late que tenés muchas cosas de la Tana. ¿Fue una taneada lo que te salió en la mesa de Nicolás Repetto?–(Entre risueña y fastidiada)Si. Yo no quiero ni mencionarlo al tema. No quiero ni mencionarlo porque después nunca falta quien diga "y ahora que está promocionando vuelve a hablar de eso". Y nada me interesa menos para promocionar una película divina que hablar de eso. Pero sí, eso pudo haber sido una tanada, totalmente. Y tengo muchas, soy tana, o sea... Qué le voy a hacer.
-¿La película va a algún festival?
-Sé que estuvo en Pinamar, fue sorpresa que la dieran. La peli va a Tribeca (Estados Unidos), eso está muy bueno, y cierra el Festival de Málaga también. Por ahora sé solo eso. Y que se estrena en todo el país a la vez, eso está buenísimo también".
–¿Y la tele? ¿Pensás Volver?
–Yo por ahora prefiero que no. Queda mal que lo diga, pero mientras pueda zafar, prefiero no hacer tele. Si aparece algo que está buenísimo y es interesante, por ahí lo hago. No es que yo tenga prejuicios con la tele, o por ahí los tengo un poco. Pero más que nada tiene que ver con los tiempos; el cine me permite estar en mi casa más intensamente, y con la tele arreglás para hacer algo y te desapareces un año de todo lo demás. Además el reconocimiento del cine es mucho más lindo, la gente ve lo que hiciste, le gusta y se acerca, pero con una distancia normal. La tele es medio euforia, medio ¡ayyyyyyy! Y a mí me da como un "No, no, no me vengas con eso". Por ahora todos los proyectos que siguen apareciendo son de cine.
Valeria Bertuccelli tiene en sus manos la suerte de poder elegir, y la dirección es clara: derecho a la pantalla grande y bien acompañada. Toda una Gloria.
Mirá el trailer de La suerte en tus manos acá.

