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Miradas sobre el terror

Opiniones cruzadas sobre Freddy Krueger, el villano de "Pesadilla".

15 de mayo de 2010 a las 03:25 p. m.
Miradas sobre el terror
FREDDY KRUEGER. Un personaje clásico del género de terror.

Freddy Krueger cada día mata mejorDaniel SantosPeter Weller, el actor que interpretó a RoboCop en sus dos primeras películas, se mostraba muy satisfecho por el trabajo en las notas de esos años. Yo no entendía cuál era el desafío de sentirse una sardina en una lata; y encima una sardina a la que no se le veía el rostro, y menos la expresión.Lo mismo me pasa con Freddy Krueger ahora: la nueva Pesadilla cambió a Freddy... pero al fin y al cabo es una máscara de plástico chamuscada, la misma remera, el mismo sombrero y las largas cuchillas en la mano. ¿Quién podrá extrañar al viejo Robert Englund en la nueva (nunca se puede decir que será la última) película de Pesadilla en la calle Elm? Nadie. Porque esta película se actualiza para otro público. No van los ochentosos a rememorar viejos y espantosos asesinatos de su adolescencia cinematográfica, sino una audiencia joven que disfruta de este género. Jackie Earle Haley es el encargado ahora de darle vida a quien se encargará de cortarles la respiración y el sueño a los adolescentes. La saga de Freddy en realidad ya fue. Pero esto no tiene que ver con el cambio de cara (o de máscara) del popular personaje que quiere venganza sino porque han aparecido muchísimas películas actualizadas al gusto juvenil y a la vida moderna. El caso más claro, las Destino final 1, 2, 3, 4, que les da a los jóvenes menús de originales formas de morir en cada entrega. Este Freddy habla distinto, camina distinto, pero mata igual que siempre. ¿No es eso lo que le gusta al público?Máquina de movimiento perpetuoCarlos SchillingLos productores de cine de terror parecen convencidos de que inventaron la máquina del movimiento perpetuo. Ponen a funcionar una idea y suponen que no se va a gastar nunca. Esa quimera sostiene la infinita repetición de películas como Halloween o Pesadilla, e incluso propicia la combinación de ambas como sucedió en la muy bien olvidada Jason vs. Freddy.La fórmula es tan conocida que provoca bostezos. Al final de la película, el villano se muere de manera violenta, con la cabeza cortada, quemado vivo, ahogado o descuartizado, y en la última imagen, cuando uno ya espera los títulos, ¡pum! vuelve a irrumpir en la pantalla como esas cabezas con resorte que saltan de una caja tapada.Claro que en Pesadilla en la calle Elm da la impresión de que los inversores sintieron una cosquillita de temor financiero. ¿Por qué si no habrían de presentarla como una remake de la original de Wes Craven? Es como si tratando de evitar el formato de saga (una tras otra, todas iguales) hubieran llegado al concepto de eterno retorno de lo mismo (volvemos a la primera).Pero –nunca más adversativo que en este caso– hubo un problemita: el el legendario, el icónico, el ¿irrepetible? Freddy Krueger (Robert Englund) fue despedido sin demasiadas explicaciones y en su lugar contrataron a Jackie Earle Haley (tiene un papel en La isla siniestra, de Martin Scorsese). Si quieren comparar sus carcajadas y el filo de sus garras metálicas, revisen en YouTube y saquen sus propias conclusiones. Para algo debe servir la tecnología.