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Los modelos animados

Los amores imaginarios, tercera película del joven canadiense Xavier Dolan, coquetea con hitos cinematográficos, pero se queda en el vestuario, la peluquería y la pose.

22 de junio de 2012 a las 12:00 a. m.
Roger Koza (Especial)
Los modelos animados

"No hay más verdad en el mundo que el delirio amoroso" es la cita inicial, de Alfred De Musset. Luego se confiesan los jóvenes: sus desengaños amorosos, la ansiedad y esperanza contenidas en un mail, la seducción permanente. No le hablan al Gran Hermano sino a la cámara (y a nosotros), aunque el ritual combina ese tono intimista y casual impuesto por la reconocida metafísica televisiva. La diferencia es que aquí un zoom frenético sobre los que se confiesan se acerca y se aleja sin descanso. Esto es cine, dice Xavier Dolan.

Después arranca estrictamente la historia. ¿Una de histéricos incurables y narcisistas? En principio son tres jóvenes, uno de ellos interpretado por el mismo director, canadiense, hermoso, tal vez talentoso y un tipo con suerte. Con menos de 22 años ya tiene tres películas y siempre las estrena en Cannes.

Aquí Xavier es Francis. Alma sensible, enamoradizo, tímidamente gay. Su gran amiga, Marie, que tiene, aparentemente, talento para la escritura, lo acompaña a todos lados. Los dos se enamorarán de Nico, una especie de semidiós griego cuya existencia parece circunscribirse a la seducción y que en menos de dos meses se convertirá en el amor imaginario de ambos.

No pasarán muchas cosas entre ellos. Irán a una fiesta, bailarán, jugarán en el bosque a las escondidas, viajarán los tres a pasar unos días en el campo, se dejarán de ver, se reencontrarán y finalmente Francis y Marie rechazarán a esa deidad caucásica. Es decir: pasará un año y el gran juego de la seducción volverá a suscitarse y los triángulos se repetirán.

Se trata, sin duda, de un filme generacional. Dolan filma lo que conoce, empezando por él. La proliferación de ralentís sobre los tres jóvenes obligan a ver la belleza física de los intérpretes y sus atuendos, diseñados también por el joven Dolan. En algunos pasajes, el amor que el director se profesa a sí mismo alcanza el paroxismo.

Si bien Los amores imaginarios coquetea con hitos cinematográficos del pasado, sus personajes parecen modelos salidos de un almanaque. Demasiado vestuario, peluquería y pose: un desfile infinito que poco tiene que ver con el cine.Los amores imaginariosCalificación: regularCanadá, 2011Dirigida por Xavier Dolan. Con Monia Chokri, Niels Schneider, Xavier Dolan, entre otros. Duración: 95 minutos.