La vida de los hombres
Estrenos y reposiciones, nacionales y extranjeras, llegan a los cineclubes cordobeses para hablar sobre la humanidad, con distintas claves.
EspecialSi alguno de nosotros fuera un antropólogo alienígena con pocos días en la Tierra, la programación de los próximos siete días en los cineclubes de Córdoba facilitaría nuestro estudio de la vida de los hombres en este planeta. En este periplo cinematográfico imaginario se verán adolescentes proletarios del sur de Estados Unidos lidiando con sus vidas, un pescador reencontrándose con su hijo en un paraje paradisíaco, un matrimonio rumano a punto de separarse, el inicio de una experiencia amorosa entre una ex convicta y un pescador en Normandía, una mujer coreana de 66 años descubriendo el secreto lugar de la poesía en la vida cotidiana y un viaje extremo y psicodélico al instinto de muerte de nuestra especie.Pobreza americanaGeorge Washington es la soberbia ópera prima de David Gordon Green. En este filme hipnótico y desconcertante, socialmente apocalíptico y a la vez discretamente utópico, el relato casi cubista que propone Green sobre la vida cotidiana de varios adolescentes afroamericanos en algún pueblo no identificado de Carolina del Norte no es precisamente una postal del sueño americano, ni mucho menos del famoso sueño de Martin Luther King. Es la América de Bush padre, como se indica en dos ocasiones mediante un retrato fotográfico. En el filme, Estados Unidos parece literalmente un país en ruinas y sus criaturas meros sobrevivientes de un mundo desolado. El nudo narrativo pasa por un accidente y la muerte de un adolescente (escena extraordinaria). La paradoja es que no se trata de un filme oscuro y nihilista: la interacción entre blancos y negros y el amor visible y creíble entre los jóvenes funcionan como un contraste dialéctico entre los paisajes y los vínculos. El lirismo de Green y sus decisiones formales remiten al primer Malick, de tal modo que hablar de cierto esplendor visual y poético no es un firulete retórico: se lo puede verificar en cada fotograma (en Cinéfilo Bar, Bv. San Juan 1020, hoy a las 21).Inicio y fin del amorHay pocos filmes como Aquel martes después de Navidad: planos secuencia notables, interpretaciones admirables y un sentido del ritmo exquisito en el tiempo de todas las escenas, como se puede comprobar en el momento en el que el matrimonio protagónico confronta su disolución. Un triángulo amoroso, una niña y un árbol de Navidad con varios regalos alcanzan para convertir un típico melodrama doméstico en un filme de suspenso emocional (en el Cine Teatro Córdoba, 27 de Abril 275, del jueves al domingo, a las 20.30). En la misma sala se podrá ver en carácter de estreno El amor de Tony, de Alix Delaporte, primera película de la directora gala, en la que una mujer, tras pasar unos años en la cárcel, retoma su vida y, entre otras cosas, formará una pareja (del jueves al domingo, a las 19 y 22.20)Amores familiaresAlamar es un heterodoxo documental sobre el reencuentro de un padre con su hijo de 5 años en Banco Chinchorro, México. Pedro González Rubio consigue retratar la intimidad, la reconstitución y el desarrollo del vínculo filial, interrumpido por una separación y una distancia de miles de kilómetros: el niño vive en Roma; el padre, un pescador, en un territorio perdido del país azteca (en el Cineclub Municipal Hugo del Carril, San Juan 49, del jueves al domingo).Poesía del alma es la quinta película del maestro Lee Chang-dong. La protagonista de 66 años descubre al mismo tiempo su vocación por la poesía, el inicio del Alzheimer y un delito indirecto que involucra a su nieto. Lee combina esos elementos sin ceder al lugar común y el sentimentalismo ramplón; su película es un estudio conmovedor sobre cómo el lenguaje constituye y define la experiencia de estar en el mundo (en el Cineclub Municipal Hugo del Carril, San Juan 49, desde el jueves al domingo).El provocador profesionalDespués de su mejor película, Solo contra todos, una introducción a la psicología fascista, vino Irreversible, un experimento narrativo que incluía una violación completa y en tiempo real, acaso una meditación sobre la naturaleza del tiempo. Ahora llega su último escándalo, hace unos años estrenado en Cannes: Enter the Void. Más violencia, más experimentación formal y una provocación ingrata: filmar un aborto en primer plano. La historia de un dealer en Japón y su vida después de la muerte permite a Gaspar Noé desplegar su talento formal y sus inquietudes metafísicas: el hijo del famoso pintor argentino Luis Felipe Noé no es precisamente un artista de la austeridad. He aquí la prueba y un test de tolerancia para la platea (desde el jueves en el Espacio Incaa de Unquillo, San Martín 1505).

