"La película sintoniza con un clima de época"
Santiago Mitre reflexiona sobre el impacto de "El estudiante", una de las películas revelaciones del año.
Santiago Mitre tiene 31 años. Hasta ahora se lo conocía por el filme colectivo El amor (primera parte) y por su trabajo como guionista en las dos últimas películas de Pablo Trapero, Leonera y Carancho. Pero nada será lo mismo para este talentoso director, después del estreno de su primer largometraje El estudiante, que se verá desde hoy hasta el domingo en el Cineclub Municipal.
La première mundial fue en el Bafici, obtuvo un premio en Locarno, y este fin de semana se verá en el prestigioso festival de Nueva York. Mientras respondía preguntas después de la función al público de Hamburgo -el filme compite en Filmfest Hamburg-, Mitre se debe de haber dado cuenta de la naturaleza universal de su película, que ya fue vista y aplaudida por el público alemán, suizo, canadiense, francés y estadounidense.
–¿Cómo llegaste a concebir "El estudiante"
El origen del filme es la UBA, sus pasillos, aulas, estudiantes, esa gigantesca institución de Buenos Aires, que sentía que el cine argentino no había registrado lo suficiente. Esas paredes, ese deterioro, ese movimiento. Por otro lado estaba la política, como tema y como práctica.
–¿Por qué elegiste un personaje venido del interior?
–El relato está construido desde el punto de vista de Roque Espinosa, el joven de Ameghino que llega a la ciudad para estudiar en la universidad. Roque es un extranjero, no conoce la ciudad, la mira con ojos nuevos, no sabe bien qué hace ahí, quiere aprender pero no sabe bien qué. La política se topa con él, o porque se enamora de una mujer ingresa a la política. Creo que el filme también habla sobre la vocación, sobre cómo se encuentra qué es lo que se hará el resto de la vida, que para Roque será la política.
–¿Tu película es una meditación sobre el poder y su construcción?–La película tiene dos ejes, uno que sigue la evolución del protagonista, que narra su aprendizaje político, su ascenso, y otro que busca independizarse, que se centra en las prácticas políticas para construir poder democráticamente: las estrategias, las alianzas, los pactos secretos, las negociaciones, los manejos de poder... la rosca. Los momentos posteriores a lo programático. La batalla. La película describe la política como un juego, entendido en toda su amplitud.
–El trabajo con los actores ha sido meticuloso, la interpretación de Esteban Lamothe, por ejemplo, es consagratoria. ¿Cuál fue el método de trabajo?
–Se trabajó sobre un guión bastante cerrado. Todas las escenas estaban escritas en cada uno de sus diálogos. Trabajamos ensayando mucho en los meses previos. Sobre todo con Esteban Lamothe, Romina Paul, Valeria y Ricardo Félix. Con ellos definimos el tono de actuación que iba a tener la película. Esteban fue mi aliado principal para contar la película. Todo se narra desde él, y en ese sentido yo necesitaba que hubiese una horizontalidad total entre nosotros dos.
–La presencia de la historia argentina es netamente visual, edilicia. Son las paredes y sus inscripciones el principal discurso político explícito de la actualidad. ¿Por qué este procedimiento?
–Las paredes de la Facultad de Ciencias Sociales son como una cartelera inmensa de los sucesos políticos argentinos, también del mundo. Nosotros filmamos ahí, con un equipo reducido, intentando no interferir con el funcionamiento normal de la facultad. Muchas veces filmando en teleobjetivo, casi escondidos. Por ahí se cuela la política Argentina de 2010. Empezamos a filmar durante la toma de los secundarios en Capital, luego hubo una toma enorme de varias facultades de la UBA, a los pocos meses asesinaron a Mariano Ferreyra, el primer militante estudiantil asesinado por la represión en democracia, y a la semana murió Kirchner. Aun así, yo insistía en que la película se mantuviese dentro de la ficción. Ahora, ya terminada, veo que se establece un diálogo entre lo que narra la película y lo que narran las paredes de la facultad.
–¿Por qué "El estudiante" ha llamado la atención a festivales tan prestigiosos como el Bafici, Locarno, Nueva York, entre otros?
–La película sintoniza con un clima de época en Argentina, de cierta repolitización..., pero también logra sintonizar con muchos movimientos, en todas partes del mundo, y en general protagonizados por jóvenes: Grecia, los indignados, Londres, las movilizaciones estudiantiles de Chile, y muchos otros que seguramente vendrán. Hay algo de retrato de época y de los jóvenes de esta época.
El estudiante
Dirección: Santiago Mitre. Con: Esteban Lamothe, Romina Paula y Ricardo Félix. Desde hoy hasta el domingo, en el Cineclub Municipal (San Juan 49).

