La dama regresa
Graciela Borges vuelve al cine en el filme "Dos hermanos", que se estrena en Córdoba.
"Hola querido/cómo estás corazón/ qué lindo". La voz grave, inconfundible, de Graciela Borges es la que dice esas frases con cordialidad de tía lejana. En plena presentación de la película Dos hermanos, de Daniel Burman, la actriz trata con palabras de intimidad y gestos cálidos a cada interlocutor. Te mira fijo con sus ojos marrones, te habla despacio y a veces en tono de secreto, te toca el brazo o apenas la cabeza. Es afectuosa, cómplice y familiar. Muy diferente a Susana, la mujer dominante, soberbia y peligrosamente devota de Mirtha Legrand que interpreta en la película, que estrena mañana. Si sus primeros años en el cine argentino fueron prolíficos, en los últimos eligió mucho y filmó poco, con cineastas jóvenes que la llamaron para ser desde una altanera mujer en caída, en La Ciénaga, a una madre en un decadente disfraz de Minnie Mouse en Monobloc. La última fue Las manos (Alejandro Doria, 2006). "A decir verdad, no me había llegado hasta ahora un libro que me gustara. Después de Las manos estaba en una etapa muy reflexiva y era difícil encontrar un personaje que me asombrara, que me mostrara algo desconocido, que es, hoy, el atractivo para decidirme a filmar", dice. Entonces llegó Daniel Burman con la novela Villa Laura, de Sergio Dubcovsky. El sí de Graciela definía si esa novela iba a transformarse en un guión. Y ella dio el sí. "Primero, Daniel me convocó, hacía tiempo que quería trabajar con él. Después, empezamos a pensar los otros personajes y él me dijo 'te voy a asombrar', y me nombró a Gasalla, una alegría, imaginate", dice. –¿Creés, como Burman, que el cine hoy es, ante nada, dirección de actores?–Sí, lo creo. Y, en este caso, la actuación la pide el director. Después cambiamos figuritas, yo veo una cosa, él ve otra, yo presento y explico mis motivos internos, él los propios. Pero si hay alguien que tiene en la cabeza exactamente lo que quiere de todos los personajes, ese es el director.–¿Cómo fue el trabajo para crear a Susana?–Difícil al principio, hasta que dejé de preocuparme por la letra por un segundo (ella tiene mucho parlamento que el personaje de Gasalla). Me dije, voy a empezar al revés, por cómo es ella por fuera: cómo camina, cómo mira, cómo está lookeada. Pensé que esa mujer debería ser todo lo contrario a lo que soy yo: muchas flores, el pelo batido, pelucas enormes, caminando como poderosa aunque no lo es. Por ahí la busqué. Es un misterio la actuación, hasta que llega un día en el que sentís que sos el personaje. Después no importa qué, una escena más, o si cambia algo, vos ya sos ese personaje.–Es verdad que Antonio sugirió que leyeras el guión sin signos de puntuación...–Sí, era mucho punto, coma, mucho texto. Esta mujer es un torbellino, no para de hablar y esa idea para interpretar el texto estuvo bien. Empecé a leer sin sentido preciso el libreto, y di con el tono.Con OreiroLa otra película en la que aceptó participar Borges es Miss Tacuarembó, con Natalia Oreiro, con quien asegura que es la próxima en la lista de personas con las que quiere trabajar. "No es una participación especial la de Miss Tacuarembó, es un regalo a Natalia, una pequeña intervención. Lo hice porque a ella la adoro y, seguramente, mi próxima película será con ella. Termino de leer el libreto y lo decido", adelanta. Ex mujer y musa del recién fallecido Raúl de la Torre, sobre él Borges evocó: "Es un director maravilloso y le gustó mucho filmar en Córdoba, justamente acá hicimos con él La revolución y fueron días impresionantes de rodaje. Él fue fundamental en mi vida, un regalo para mi carrera cinematográfica. Además, estuvo en mi vida amorosamente, emocionalmente. Mi hijo y yo lo recordaremos siempre". Y cierra citando a Borges (Jorge Luis), lo absurdo de la muerte y su confianza en que hay algo más.
SusanaEl personaje de Graciela Borges en Dos hermanos es complejo. Es una mujer dominante, egoísta, que pretende vivir de una alcurnia que carece y que, para conseguir lo que le interesa, no tiene límites para manipular a su hermano, taciturno, callado y sumiso. "Ella es horrible, sí", sintetiza la actriz, sin piedad con su criatura. "Es una persona bipolar. O casi seguro lo es, al menos, aunque esté tan de moda ahora. Tiene una inventiva terrible y es capaz de hacer las cosas más atroces con una naturalidad y desparpajo que no se puede creer", añade, pero relativiza: "Finalmente hay algo en esa mujer que le da una profunda ternura".
Y destaca que la cámara rescata una relación entre hermanos que se encuentran "casi perdidos". "Dentro de las miserias de cada uno puede tener, se necesitan mucho el uno al otro", finaliza la actriz que comenta que sí tiene hermanos pero más jóvenes, de la edad de su hijo, del segundo matrimonio de su padre. "Como son más chicos, es otra la relación. Cumplo a veces más un rol materno", explica.

