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Dredd: Mañana es peor

Este jueves estrena "Dredd", la nueva adaptación del violento personaje futurista de cómic que vela por la protección de una ciudad apocalíptica. Razones para verla y tráilers.

10 de octubre de 2012 a las 12:02 a. m.
Dredd: Mañana es peor
Dredd está inspirado en un cómic futurista, que se desarrolla en una ciudad con problemas.

Juez, jurado y verdugo. Tal es la carta de presentación de Dredd, el violento personaje policíaco que llega esta semana a las salas locales, dispuesto no sólo a hacer valer su ilimitada justicia por mano propia, sino también a vengar su fallida película de la década de 1990 en la que Sylvester Stallone se probaba el casco y el marcial uniforme.

Creado por el guionista John Wagner y el dibujante Carlos Ezquerra para la legendaria revista de historietas británicas 2000 AD, Dredd se erige como el más prototípico de todos los jueces de la futurista ciudad Mega City One, una urbe monstruosa y colapsada que es la única sobreviviente de Estados Unidos tras un desastre radiactivo y en la que sus más de 400 millones de habitantes son potenciales violadores de la ley.

De allí que la incansable tarea de los jueces requiera de la capacidad de ser a la vez policías, jueces y verdugos. Y por eso Dredd es, ante todas las cosas, un héroe violento.

Anexada a la camada de películas futuristas que han proliferado este año (la floja remake de El vengador del futuro, la inminente Looper, entre otras), la película de Pete Travis (Endgame, En el punto de mira. Vintage point) viene a intentar hacer justicia con la hostilidad radical del personaje, aquella que lo hizo tan famoso en los cómics, en los que el ilustrador Simon Bisley supo retratarlo como un héroe salvajemente musculoso, implacablemente sangriento y de una atemorizante y brutal mandíbula prominente.

El encargado de ponerle el cuerpo esta vez, tras la fallida encarnación de Stallone, es el poco conocido actor neozelandés Karl Urban, que algunos recordarán como Éomer en la saga El señor de los anillos o el doctor Leonard McCoy de la Star Trek de J.J. Abrams. Tarea nada fácil si se tiene en cuenta que el héroe estadounidense es bastante seco y unidimensional: lo que vale es la puesta en escena, su presencia física.

Y esa particularidad de fachada hermética y de cabeza cubierta por un casco que ostenta su uniforme es el que ha despertado comparaciones entre Dredd y Robocop. No sólo a nivel de apariencia sino también en cuanto a la eficacia de género entre el filme nuevo y la saga clásica que protagonizó Peter Weller: hasta ahora Dredd viene precedida de buenas críticas, al menos en cuanto a los requisitos que pide todo buen filme de acción, además de haber sido considerada una buena adaptación por sus fans.

¿En qué consiste esta nueva historia? Dredd no la tendrá fácil con una misión que, en realidad, comienza como cualquier otra, cuando se dirige a investigar un asesinato junto a su compañera Cassandra Anderson (Olivia Thrilby), una jueza novata con poderes psíquicos a la que Dredd está entrenando. El lugar del hecho es un enorme edificio vertical de 200 pisos, situado en una zona a la que los jueces no suelen ingresar, propiedad de la malvada prostituta devenida dealer Ma-Ma (Lena Headey).

Cuando Dredd intenta dar caza a uno de los secuaces del clan de Ma-Ma (dedicado a traficar SLO-MO, una droga que altera la realidad), la cosa se complica: la despiadada líder cierra el edificio y le ordena a sus matones que acaben con la dupla de jueces: a partir de allí, todo se vuelve una cruzada por la supervivencia.

Mención aparte merece el rol como guionista de Alex Garland en Dredd, también guionista de filmes como Exterminio, Sunshine y la reciente Nunca me abandones, quien profesa un amor singular por la historieta y trató de ser fiel al Dredd del noveno arte en la película, en la que colaboró junto a John Wagner, el creador original del personaje.

Urban, a su vez, es un fanático de Dredd, y cuenta que leía sus cómics mientras trabajaba en una pizzería en Nueva Zelanda. De ahí en más, siempre le gustaron los héroes tipo "vigilante", que imparten justicia por su cuenta. Pero lo que más disfruta de Dredd es el misterio de su rostro, que nunca muestra, rasgo que le da su atractivo frente al público y que Urban tuvo que afrontar como actor al concentrar toda la expresión en la mandíbula severa, un poco a lo Batman y otro poco a lo Robocop.

Como filme de acción en tres dimensiones, Dredd se las trae: ahora sólo resta juzgarla.

Acción, ciencia-ficción

Dirección: Pete Travis. Guión: Alex Garland. Duración: 95 minutos. Con: Karl Urban, Olivia Thirlby y Lena Headey. Todas las salas.