Cineclubes: Última función
Se podrán ver dos películas importantes del año que termina, la paraguaya 7 cajas y la francesa El desconocido del lago.
Hubo una época en que las películas permanecían en cartelera por meses. De jueves a jueves la cartelera se renovaba, pero algunas películas sobrevivían al ritmo del mercado y a un sistema de imposición de preferencias y prioridades; el famoso boca en boca despertaba la curiosidad y todavía se podía descubrir una película. En la actualidad, la resistencia frente a esa lógica de sustitución no pasa de las dos semanas. No hay tiempo para descubrir, la velocidad es un imperativo generalizado.
En ese sentido, el inesperado éxito de 7 cajas en el país y Córdoba en particular es la excepción a la regla. ¿Quién podría haber pronosticado el éxito de un filme paraguayo y, en ocasiones, hablado en guaraní? Ahora podrá verse nuevamente, del jueves al domingo en Cine Teatro Córdoba (27 de abril 275).
Este filme sobre la fascinación de la imagen –o de la existencia legitimada por la imagen–, transcurre en un mercado de Asunción. Allí, su protagonista se verá vinculado a una situación delictiva: tiene que cuidar y entregar las famosas siete cajas y, si logra cumplir con el objetivo, ganará 100 dólares.
El mérito de Juan Carlos Maneglia y Tana Schembori pasa por circunscribir la totalidad de la acción al universo del mercado, el cual revela algunas aristas desconocidas de la composición social de la sociedad paraguaya contemporánea y una concepción del espacio cinematográfico: lo mejor del filme reside en cómo los pasillos del mercado se incorporan en la puesta en escena.
Se podrán discutir algunos subrayados narrativos y algunos planos ampulosos y efectistas, pero la película no deja de ser interesante y cumple con su misión de ilustrar las coordenadas de la subjetividad contemporánea: ser es ser una imagen.
Casi un éxito
Uno de los mejores estrenos del año fue El desconocido del lago, la gran película inclasificable de Alain Guiraudie, cineasta del sur de Francia, que se verá este Jueves a las 21, en Cineclub La Quimera, Teatro La Luna (Pasaje Escutti y Fructuoso Rivera).
Este filme heterodoxo, a veces contemplativo, en su superficie erótico y finalmente policial, tiene lugar en una zona de encuentros gay en la que los hombres descansan en la playa de un lago, nadan y tienen sexo en los bosques.
En algún momento del relato habrá un asesinato y esto cambiará ligeramente el tono de la película, en la que se explora tanto el legítimo derecho al placer sin compromisos afectivos como también la amistad entre los hombres.
Guiraudie es un verdadero genio del cine galo, una legítima rareza. Este militante comunista e hijo de campesinos hace un cine que poco tiene que ver con el cine arte parisino: la libertad temática, que oscila entre explorar el deseo masculino, observar la vida laboral y prestar atención a los deseos de emancipación de los hombres, viene siempre acompañada por una forma de filmar en exteriores en la que los espacios abiertos predominan en la puesta en escena. En El desconocido del lago, la playa, el lago y el viento son casi protagonistas.
Un clásico
Película emblemática como pocas de la Nueva Ola Francesa y ópera prima de François Truffaut, Los 400 golpes resulta siempre una película imprescindible para los estudiantes de cine y espectadores curiosos que tal vez no la hayan visto aún. Se proyecta este jueves 11 a las 15.30, en Cineclub Municipal Hugo del Carril (Bv. San Juan 49).
La película es un retrato preciso de la soledad de un adolescente y la dificultad por parte de él para responder a las exigencias institucionales de la sociedad de su tiempo, incluida su familia.
En el momento de su estreno, era imposible pensar que ese personaje llamado Antoine Doinel, interpretado por el gran Jean-Pierre Léaud, habría de convertirse en ícono del cine moderno, y que algunas de sus secuencias permanecerían por siempre en la memoria de los cinéfilos, como el travelling final en el que se ve a Antoine escapar corriendo de un correccional de menores hasta llegar a la playa.

