Cineclubes en Córdoba: tres tiempos
El cine que habla de presente, de pasado y de futuro se altena en interesantes propuestas en las salas del circuito alternativo.
El cine es el arte del presente. Por definición, sólo se puede registrar lo que está frente a una cámara cuando sucede; eso no impide que un cineasta intente reconstruir un pasado o imaginar el futuro, pero siempre el punto de partida es el ahora.
En En el futuro, el realizador argentino Mauro Andrizzi propone una meditación sobre el tiempo y en especial sobre el carácter imprevisible del futuro. Como en su heterodoxo documental Iraqi Short Films, Andrizzi, ahora con un film de ficción, vuelve a urdir su relato a través de fragmentos: un espectro recuerda su hogar, una mujer relata cómo descubrió la vida paralela de su difunto esposo, una pareja discute sobre la participación secreta de uno de ellos en varias películas porno, un joven comparte su experiencia con una prostituta signada misteriosamente por El libro del desasosiego de Fernando Pessoa, entre otras historias.
El tono es siempre intimista y cada tanto, entre un relato y otro, en los que predominan planos fijos, Andrizzi intercala secuencias de una intensidad sorprendente y de una belleza incuestionable, como la colección de besos que abre el filme, la subjetiva de un gato, el movimiento de un abanico y un plano generalísimo de una ciudad atravesada por un relámpago. (Cineclub Municipal Hugo del Carril, bulevar San Juan 49, del jueves 16 al domingo 19.
Una historia violentaTierra de los padres es mucho más que una antología de citas de próceres canallas o heroicos y poetas sensibles o malditos, en la necrópolis aristocrática de la Recoleta. La historia argentina reverbera en la actualidad: Moreno, Sarmiento, Alberdi, Rosas, Lugones, Eva Perón, Walsh, Urondo y muchas otras voces se articulan en la extraordinaria película de Nicolás Prividera como una sustancia fantasmal y vigente donde se revela la lucha de clases como motor de nuestra historia. ¿Una película histórica de terror? ¿Una arqueología del presente?
Desde el montaje de apertura, pasando por las lecturas y el registro de la cotidianidad del cementerio, hasta el majestuoso travelling aéreo que cierra la película, en el que va apareciendo el camposanto no oficial y siniestro del Río de la Plata, Tierra de los padres es un test de Rorschach: el espectador confronta con su propia ideología mientras mira y escucha. De allí, la importancia del texto leído por el propio director, unos versos de Joaquín Giannuzzi: "Entonces, que cada uno hable en su nombre cuando salga del cine o del cementerio, y diga: Yo me reconozco en esta fastidiosa historia, soy hijo de la estafa y de los muertos recurrentes, me ha tocado la usura y tengo tiempo". (Cineclub Municipal Hugo del Carril, bulevar San Juan 49, del jueves 16 al domingo 19)
Por última vezPasada la semana de conmemoración de su muerte, hace ya 50 años, ver a Marilyn Monroe resucitar en el cuerpo de la talentosa Michelle Williams en Una semana con Marilyn es un poco conjurar su muerte por un rato e intentar imaginar el misterio de esa mujer hermosa e inteligente, ícono indiscutible de la cultura del espectáculo del siglo XX. La semana en cuestión transcurre en el Reino Unido durante el rodaje de El príncipe y la corista junto a Sir Lawrence Oliver. La soledad de la estrella y su extrema sensibilidad son evidentes, y será un joven, Colin Clark, el tercer asistente de dirección, quien establezca una relación inesperada con la diva. Basada en un libro del propio Clark, esta liviana y amorosa reconstrucción de esa semana alcanza para intuir el alma de una figura inolvidable. (Cine Teatro Córdoba, 27 de Abril 275, del jueves 16 al domingo 19, a las 20.40)
La penúltima de HitchcockSu regreso al Reino Unido no marcó en absoluto el crepúsculo de su talento. En Frenesí (1972), su penúltimo filme, Alfred Hitchcock cuenta otra historia en la que un hombre inocente escapa por un asesinato que no cometió, en este caso el de su propia esposa. La novedad pasa aquí por los desnudos y un humor irreverente, más pronunciado que en sus filmes estadounidenses, aunque la maestría de su dirección permanece intacta, como se puede verificar en varias secuencias, en especial aquella en la que el "asesino de la corbata" lleva a su víctima al piso de arriba de una casa, luego salen y la miran desde la calle. (En Cinéfilo Bar, Bv. San Juan 1020, hoy a las 20).

