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Cine a la intemperie: Proyección en camino

Dos mujeres argentinas emprendieron una epopeya por Latinoamérica proyectando cine independiente en lugares donde no hay salas. Ahora resumen la experiencia en “Cine a la intemperie”, un libro y un documental que se presentan hoy.

18 de abril de 2013 a las 09:04 a. m.
Cine a la intemperie: Proyección en camino
Foto: gentileza "Cine a la intemperie"

El propósito era claro, lo más arduo era llevarlo a cabo. Pero lo lograron: dos mujeres con poco más que una camioneta y un equipo de proyección transitaron durante dos años y medio el vasto continente latinoamericano con el propósito tan idealista como didáctico de llevar cine independiente a las locaciones más lejanas que carecen de cine, sin fines de lucro; epopeya milagrosa hoy registrada en una película y un libro que llevan el nombre del proyecto, Cine a la intemperie. Ambos se presentan este jueves en Ciudad de las Artes, y el filme además se exhibirá este viernes, sábado y el domingo en Cines Gran Rex.

Las protagonistas de la iniciativa, la cineasta y fotógrafa cordobesa Viviana García y la periodista y fotógrafa salteña Griselda Moreno (a las que habría que sumar a la documentalista Verónica Rocha, responsable con García de la idea original), comentan que partieron del principio educativo de que el cine puede operar como un disparador colectivo de la mirada crítica. “El cine se torna un instrumento para reflexionar sobre diferentes realidades sociales, y quizás movilizar al cambio”, dicen.

A bordo de una estanciera bautizada Juana (por Juana Azurduy) que inició su periplo de 52 mil kilómetros desde el pabellón Cepia de Ciudad Universitaria (a la que se añadió en Bolivia una segunda camioneta), Viviana y Griselda realizaron sus proyecciones en lugares tan distantes como Río Grande (Chile), San Pedro de Escaleras (Ecuador), Managua (Nicaragua) y Puerta de San Marcos (México), en espacios “a la intemperie” como plazas, parques, calles, paredes de iglesias, escuelas rurales y urbano-marginales y centros culturales, sin pinchar una goma (aunque, como muestra el documental, el Dakar cinéfilo tuvo sus dramas mecánicos).

“Ambas camionetas eran nuestra oficina y nuestra casa. En ella teníamos todo lo que necesitábamos para sobrevivir. Desde elementos necesarios para el aseo como comida, tiendas para acampar, una tetera eléctrica, libros, nuestras bicicletas, música”, cuentan.

¿Qué anécdotas tienen presentes las dos emprendedoras? “Nos acordamos de llegar a un comedor para almorzar y que nos sirvieran tres platos, una para cada una de nosotras y otro para el chofer. Mucha gente asumía que la camioneta no la manejábamos nosotras”, recuerdan. Y agregan: “Tuvimos proyecciones memorables, como la más multitudinaria en Coveñas, Colombia, donde proyectamos audiovisuales para 2.300 aspirantes a infantería de marina en el marco de su programa de estudios de Derechos Humanos, público que hasta ese momento del recorrido no habíamos tenido en cuenta. O la de San Pedro de Escaleras, en el salón de una iglesia donde se llevaba a cabo la asamblea de las comunidades campesinas que estaban en huelga en contra de la nueva ley minera ecuatoriana. Allí presentamos un documental que habla de las consecuencias de la instalación de proyectos mineros de gran escala y a cielo abierto. Fue una proyección de mucho debate”.

“Tanto el documental como el libro narran la historia ‘en instantáneas’, las situaciones sociopolíticas que hallamos, las peripecias y los sentimientos encontrados”, anticipan.

Presentación. El libro y el documental Cine a la intemperie se presentan este jueves a las 21 en Espacio Incaa km 700 (Ricchieri y C. Arenal) y se proyecta este viernes, sábado y domingo en Cines Gran Rex (Gral. Paz 174), en una única función a las 21. Más información en cinealaintemperie.com.ar.