Belén Rueda, la cara del miedo
La española protagoniza "Séptimo" junto a Ricardo Darín. Dialogó con VOS sobre el filme y anticipa que en su próximo trabajo no va a asustar.
¿Nos vas a seguir asustando? "En la próxima no, en la próxima no", repite promete Belén Rueda con una sonrisa que no intimida. Ella estuvo en la Argentina presentando Séptimo, la película en la que comparte cartel con Ricardo Darín y que estrenará la semana próxima en los cines del país, pero anticipó además que la siguiente –Ismael, donde se pone a las órdenes del argentino Marcelo Piñeyro que está en preproducción y estrenará en 2014– cambiará de rumbo. "Es una historia maravillosa, un guion maravilloso", asegura.
La actriz española es, además, una de las protagonistas excluyentes del mejor cine de terror español con títulos sorprendentes como El orfanato o Los ojos de Julia. Séptimo se escapa de los márgenes del cine de miedo, pero no del suspenso, bien provisto de vueltas de tuerca: los hijos de Delia (Rueda) y Sebastián (Darín) desaparecen misteriosamente dentro de un edificio.
Belén se sorprende cuando se le cuenta la historia de Ángeles, que tiene algún punto de contacto –casual– con parte del entorno en el que se desarrolla Séptimo. Abre la boca y se pone las manos sobre la cara. No actúa ni sobreactúa, no lo entiende. "Ni yo, y tampoco mi personaje en esta película, actuaríamos indiferentes en una situación así", explica.
En plan promocional, ella recibió a VOS en Buenos Aires antes de visitar el living de Susana Giménez, donde se refirió a esta película en la que narran la pesadilla de cualquier padre. Patxi Amezcua, el director, confió que "con Belén trabajamos mucho este concepto que teníamos, mediante el que se puede identificar cualquier padre".
Es que cualquier padre puede tener o puede haber tenido la sensación de, por un segundo, haber perdido de vista a sus hijos. “Es una sensación que todo padre ha tenido, en casa, en la playa, en algún parque, y si consigues que el espectador esté ligado emocionalmente al personaje, creo que la película tiene más intensidad y funciona mucho mejor”.
Belén se preocupa por no hablar de más, lo aclara, porque cualquier detalle extra puede arruinar las sorpresas. El hablar más no fue justamente el problema con el que tuvo que enfrentarse durante el rodaje. “Es muy curioso que se habla mas bien poco. A mí me costó muchísimo, porque estamos acostumbrados a expresar con palabras las cosas sobre todo cuando hay tensión. Y sin embargo hay un guion con poco diálogo, por lo cual tienes que contar sin decir. Eso es lo que ha hecho Patxi con la cámara también: por momentos estás viendo a Sebastián que está hablando con alguien y miras para si se ven a los niños por algún lado”, asegura ella.
Para Rueda, buena parte de la tensión está en el guion, en sus personajes, pero también "en esos sitios maravillosos donde hemos rodado. En el edifico hay dos escaleras, y los niños pueden estar en cualquier rincón, porque tiene muchos espacios". Es, el edificio, un protagonista más de Séptimo. Su laberinto de puertas y escaleras, sus personajes enigmáticos en cada pequeño mundo.
Tensiones
“Delia está haciendo algo que no ha hecho nunca. Ella también tiene tensión, está continuamente con su expareja hasta el punto que en algún momento piensa que puede haber una reconciliación, con todo lo que hay por debajo. Pero en situaciones extremas se pueden ver cosas así, siempre lo digo: estás en un funeral y hay un momento de risas aunque se te haya muerto una persona muy querida”, asegura.
Si hay algo que queda claro en la película es que la gente está dispuesta a hacer cualquier cosa, cruzar los límites. “Ésa sería la pregunta, ¿qué harías para no perder a tus hijos?”, dice. “Hay mucho de negación de la realidad en esas situaciones. Cuando Sebastián dice que va al trabajo en media hora es porque no piensa que es posible que hayan desaparecido. El susto que tienes en el cuerpo te hace negar lo que está pasando”.
En Séptimo los personajes principales sospechan de todo el mundo, incluso dentro de un edificio repleto de gente normal que puede parecer culpable a los ojos de personas desesperadas.
–El filme muestra una Buenos Aires violenta. Con la crisis española ¿notás que hay un cambio, más violencia?
–La situación es complicada, pero en principio no se ve que haya una violencia superior hasta antes de la crisis. Sí la gente está más retenida en cuanto a su comportamiento habitual de consumo.
–Para los actores hay un cambio.
–Estamos saliendo afuera, se han abierto las fronteras muchísimo. Da igual que seas español, que tengas acento o no, eso hemos visto con actores españoles que trabajan en Estados Unidos. Entre los actores hay otra mentalidad con salir fuera. Antes a lo mejor intentabas buscar un trabajo dentro de España y ahora hay una apertura: te vienes a Argentina, te vas a Francia o a cualquier sitio y estás contento. Antes te lo pensabas un poco más.
–Estás hablando de ir, trabajar y volver.
–Es gracioso porque cuando una película española triunfa afuera, en los Estados Unidos, la primera pregunta que te hacen es si te vas a vivir alla. ¡Pues no! Voy, trabajo y vuelvo. Pero antes había una mentalidad diferente y si tú querías trabajar en un sitio que no era tu país, tenías que vivir allí. Por eso creo que se han abierto las fronteras.
Filme pequeño, grandes protagonistas
El director Patxi Amezcua cuenta que se inspiró en la premisa cinematográfica de Alfred Hitchcock a la hora de escribir el guion de Séptimo junto a Alejandro Flah. “Mi idea fue huir, en la medida de lo posible, del lado melodramático de la situación y sacar el máximo partido al elemento de suspense que generaba la trama que teníamosentre manos. Todas mis elecciones narrativas como guionista fueron en esa dirección y todas mis decisiones artísticas como director fueron en esa línea. Elegí unos actores, unos escenarios, una fotografía, una música, un sonido y un montaje que generaran suspense”.
Pero la idea, que nació de un grupo de amigos y como una película independiente, poco a poco se convirtió en un proyecto mayor, a medida que se iban sumando productores en el camino. “Jamás pensamos que Ricardo y Belén pudieran estar, porque pensábamos en una película pequeña e independiente que aspiraba a actores de esa categoría. De repente el guion gustó tanto y fue sumando adeptos que entraron Fox, Telecinco, Telefe, y en algún momento se convirtió en un proyecto grande. Entonces dijimos: si tenemos un proyecto grande busquemos actores grandes. Allí arreglamos con Ricardo y Belén”.
“La película funciona como yo quería. Tiene intriga, tiene tensión, tiene ritmo, tiene emoción, tiene sorpresas. Podría haber sido mucho más dura y oscura, pero yo quería una película apta para el gran público”, agrega el director.
SéptimoThrillerArgentina / España. 2013. Protagonizada por Ricardo Darín, Belén Rueda, Luis Ziembrowski, Osvaldo Santoro, Guillermo Arengo, Jorge D´elía. Director: Patxi Amezcua. Guion: Patxi Amezcua y Alejo Flah. Sonido: Martin Litmanovich. Dirección de arte: Cristina Nigro Fotografía: Lucio Bonelli. Duración: 85 min.

