Alberto Ammann: “Al principio fue duro”
El cordobés Alberto Ammann trabajaba de mozo y ahora pelea por un Premio Goya al Actor Revelación. ¿Quién es, cómo llegó allí, cómo sigue?
Alberto Ammann es otro de tantos cordobeses que emigró en sentido contrario al de nuestros abuelos y llegó a la península ibérica con algunos ahorros, a probar suerte. Pero un día esa suerte dio un par de vueltas y, para hacerla corta, pasó de ser camarero de una taberna a estar nominado como Actor Revelación para los premios Goya por la película Celda 211, en la que actúa con el español Luis Tosar."Desde que llegué a España, cinco veces tuve que empezar de cero, arrancar sin trabajo y ni un mango. Creo que me impulsaba una fe ciega, un convencimiento de que esto era lo que quería hacer, de que tarde o temprano iba a tener una oportunidad, 'por mis huevos', como dicen acá", cuenta Alberto, desde su casa en Tirso de Molina (Madrid), y a medida que la conversación sigue su tonada despierta al teléfono.Es el segundo cordobés que se puede llevar un Goya (el otro es Marcelo Pont por el arte de El secreto de sus ojos) y su historia tiene el encanto de esas aventuras del pibe de barrio que terminan en las grandes ligas del fútbol mundial. Alberto es hijo del periodista y político Luis Alberto Ammann (fue dirigente del Partido Humanista y candidato a presidente dos veces). En 1978, cuando él tenía apenas 2 meses de vida, la familia se fue a España, lejos de la dictadura argentina de entonces. Allí vivió hasta los 4 años, y regresó al país en 1982. Hasta los 25, se quedó en Córdoba, haciendo trabajos varios y estudiando teatro en el taller Jolie Libois, con Rubén Andalor, Ricardo Ceballos y Guillermo Ianni, con quien luego tomó cursos. Hasta que en 2004 buscó sus ahorros y se embarcó a ver qué pasaba por Europa. "Me dije que en tres o seis meses iba a estar de vuelta, pero al final me quedé. Al principio fue duro".Y cuando dice que "fue duro" se refiere a las pequeñas odiseas de cualquier joven argentino en viaje errante por la madre patria: camarero en temporada de verano, traslados de una ciudad a otra buscando oportunidades ("curros", como dicen allá), trabajos de recogemesas, detrás de barras, temporadas de sequía laboral.Dar vuelta la tortillaHasta que se le ocurrió anotarse en un casting de la agencia de actores Kuranda, en Madrid. Después de eso lo llamaron para una serie de TV que no pasó de los primeros dos capítulos y, mucho después, la agencia lo llamó para un casting del filme Celda 211, que terminó siendo su primer trabajo en cine, y protagónico."La noche antes de la prueba no tenía ni un monólogo elegido. Fui al video, alquilé unas pelis y, a las 5 de la mañana, encontré el de Aristarain en Un lugar en el mundo. Lo memoricé hasta la madrugada, pasé de largo, lo repasé en el metro como un maniático e hice la prueba".Con una mezcla de "orgullo y cagazo", pasó la prueba solo, y llegó la segunda, junto a Luis Tosar. Son imaginables los nervios de Alberto, cuya experiencia en cine había sido, hasta el momento, un corto de estudiantes de la Universidad Nacional de Córdoba y ahora estaba con uno de los actores españoles del momento. Pero esta vez, la memoria no fue tan benévola. "Cometí un error grave al decir el texto, me detuve, nervioso, pero decidí seguir e improvisar. Gracias a esa equivocación y a cómo salí adelante me dieron el papel", recuerda.La repercusión de Celda 211 (candidata a 15 premios Goya) fue positiva y hoy Alberto no sólo puede vivir de la actuación, sino que tiene varios proyectos en camino. Está rodando en Suiza el filme Eva, con el actor Daniel Brühl (Good Bye Lenin, Bastardos sin gloria), y está en posproducción Lope, con Luis Tosar y Leonor Watling, en la que interpreta al escritor Lope de Vega.¿Un cordobés como Lope de Vega? "Si lo de Celda fue duro, lo de Lope fue una locura, pensé que me iban a quemar en la plaza, pero me tiré a la pileta igual. Al final, el director es brasileño y Lope, un argentino. Y puede hacerse así igual", cierra. Nunca un argentino
A diferencia de la mayoría de los actores argentinos en España que siempre tienen el papel de "el argentino en España", hasta ahora Alberto Ammann nunca tuvo que interpretar a un coterráneo. "Está bueno eso, pero es difícil cambiar el acento y estar conectado ciento por ciento con la emoción, el personaje, el imaginario y, encima, no equivocar la pronunciación de las palabras, la música, la cadencia. Aunque como yo crecí y aprendí a hablar en España, eso me ayudó, me dio la confianza y el permiso para hacerlo". ¿Y le gustaría descansar tantas zetas por un rato y que le den un rol de argentino? "¡Sí, me encantaría! Sería maravilloso que las coproducciones de los dos países crezcan, poder trabajar allá y aquí".Celda 211 dramaDirección: Daniel Monzón. Guión: Daniel Monzón y Jorge Guerricaechevarría. Con: Alberto Ammann, Luis Tosar y otros. Sinopsis: Alberto Ammann interpreta a Juan, guardiacárceles que se presenta en su nuevo trabajo un día antes de lo previsto y, en la prisión, sufre un accidente justo cuando se desencadena un motín. Él queda desmayado en la celda 211 y, al despertar, se hace pasar por un preso más.

