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Placer al sol

Una guía para preparar la piel y protegerla de los rayos ultravioletas. En esta primavera, conocé los aliados del bronceado saludable.

20 de septiembre de 2010 a las 06:14 p. m.
Josefina Edelstein
Placer al sol

En este día oficial de la primavera bien vale recordar que el protector solar, más que un producto cosmético, es un imprescindible para la salud. No importa que recién comience la temporada de calor, ni que haya días frescos, tampoco que esté nublado. Las radiaciones ultravioletas llegan igualmente a la piel y la exposición excesiva sin ningún tipo de recaudo puede traernos malas experiencias a corto y a largo plazo. Por eso, es preferible broncearse de a poco, respetar los horarios en que los rayos tienen menor impacto (hasta las 11 y desde las 17) y colocarse una pantalla con factor de protección 20 como mínimo, en cualquier tipo de piel. Estas medidas también tienen que considerarse ante el simple hecho de estar al aire libre, realizando cualquier actividad.Si las vacaciones se prevén en la playa o en sitios para esquiar, habrá que tener en cuenta las superficies de reflexión de sol. Por ejemplo, la nieve fresca refleja alrededor de un 80 por ciento de las radiaciones y la arena, entre el 10 y 25 por ciento. Por lo tanto, si estás al aire libre, la protección con ropa adecuada, sombrero, anteojos y cremas es indispensable. No es un consejo. Tomalo como una regla, una conducta, para tu belleza y para tu salud. Días de sol Además de querer lucir bronceados, necesitamos la energía del sol para distintos procesos vitales. Pero como todo en la vida, tenemos que disfrutarlo en la medida justa. "Hay que ser conscientes de que los distintos filtros solares se utilizan para protegerse del sol y no para broncearse", subraya la dermatóloga Susana Gómez Zanni, médica de la Clínica Universitaria Reina Fabiola. Y agrega: "Los rayos nos calientan, nos permiten ver, provocan la liberación de endorfinas (lo que brinda una sensación de bienestar psíquico), promueven la síntesis de vitamina D y favorecen la circulación sanguínea". Además, la vitamina D se activa por el simple hecho de exponerse involuntariamente. Por ejemplo, caminar 10 minutos hacia el trabajo, será suficiente. Cuestión de piel En los primeros días al sol, siempre se ve que algunas personas se ponen rojas, mientras otras toman enseguida un tono bronceado. Esto depende de la capacidad de adaptación de cada piel, según el fototipo solar. Las personas pelirrojas, de piel muy blanca y de ojos claros, así como las rubias, tienen poca resistencia a las radiaciones y su piel se enrojece. En cambio, los morenos, de ojos oscuros o de raza negra se broncean rápido y, a igual tiempo de exposición que los de piel blanca, tienen menor riesgo de envejecimiento cutáneo prematuro y de cáncer de piel. Conocer estos datos es útil para no pretender un tono bronceado espectacular de inmediato, si uno es muy clarito. Los ayudantes Para empezar bien esta temporada, primero usá una crema con alto factor de protección y después de tres días, pasá a otra que tenga menos filtro, "pero nunca menos de 20", indica Gómez Zanni. Así como es importante conocer las contraindicaciones, bien vale saber quiénes pueden ser nuestros aliados a la hora de disfrutar del sol.Los carotenos son una buena alternativa para poner a punto la piel y proteger la epidermis de los rayos solares. Los encontramos en forma natural en la zanahoria, zapallo, calabaza, tomate, espárragos, espinaca, pimientos, damascos y huevos. Al consumir estos alimentos días antes de exponerse al sol, activan la producción de melanina y el color moreno es más fácil de lograr. "También se puede consumir pastillas ricas en carotenos y la piel permanecerá suave, tersa y bronceada durante el verano, pero esto no invalida el uso de protectores solares", aclara la especialista. A disfrutar, entonces. Pero con protección.