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De agua somos

La molécula vital es el componente más abundante del organismo. Atraviesa cada célula y es indispensable para vivir y funcionar bien. Claves para una buena hidratación.

14 de febrero de 2012 a las 12:00 a. m.
Josefina Edelstein
De agua somos

En las oficinas se ven botellas plásticas de medio litro que sus dueños rellenan cada tanto. La arquitecta Gabriela A. sale a trabajar con un bolso de última moda donde lleva su botella de agua. En cuanto se despierta, Claudia abre el grifo del baño, llena un vaso con agua y lo bebe; recién entonces comienza el día.

Mucha gente tiene el hábito de hidratarse constantemente, mientras otros no toman agua porque no les gusta.Más allá de evitar la deshidratación, ¿por qué el agua es un líquido vital y recomiendan beber alrededor de 3 litros diarios sin esperar a tener sed?El agua, como ningún otro componente del organismo, interviene en diversas funciones: digestión, respiración, absorción y transporte de nutrientes; eliminación de desechos del cuerpo; lubricación del cerebro; participa también en la formación de los tejidos y ayuda a mantener la temperatura constante del cuerpo y su equilibrio químico.

"Cada célula del cuerpo necesita del agua para su buen funcionamiento", señala Carlos Quinteros, médico especialista en nutrición y profesor adjunto de la Cátedra de Fisiopatología y Dietoterapia de la Escuela de Nutrición de la Universidad Nacional de Córdoba. Además, en las células se concentra la mayor parte del agua del organismo: alrededor de dos tercios se encuentra dentro de las células y el resto en el espacio intercelular (intersticial) y en el plasma sanguíneo. Por lo tanto, necesitamos agua para vivir y para que el organismo funcione correctamente.

Nutre con cero caloríasPor si fuera poco, el agua es "la sustancia nutritiva más importante después del oxígeno", remarca Ana Asaduroglu, profesora titular de la Cátedra de Nutrición y Alimentación Humana de la Escuela de Nutrición de la UNC. Aporta sodio, potasio, flúor, magnesio y calcio, minerales necesarios para que el organismo trabaje bien y para recuperarse del desgaste diario.Además, un dato insoslayable: el agua no aporta calorías, por lo tanto, nunca está demás y cuando bebemos demasiado, la eliminamos con la orina.Al mismo tiempo, podríamos decir que estamos hechos de agua, ya que este líquido es el componente más abundante del cuerpo, lo constituye en un 60 por ciento y "forma parte de la sangre, la saliva, el sudor, las lágrimas, las hormonas, las enzimas, los jugos gástricos, la bilis, los intestinos y de todos los músculos", precisa Quinteros.

Pura y adentroEl organismo produce agua, pero la mayor parte la consume de fuentes externas como el agua de la canilla, las bebidas que ingerimos durante el día, la fruta y verdura -algunas de las cuales tienen mucha cantidad de agua- y también de otros alimentos como la carne. La vida es imposible sin agua y como para tener una idea de cuánto la necesitamos, basta con mencionar que si no tomamos una gota durante cinco o seis días, estamos en peligro.Por otra parte, constantemente perdemos agua durante el día y sólo bebemos de tanto en tanto.El organismo consume agua al respirar, sudar, orinar, con lo cual la cantidad que llevamos dentro varía continuamente.La cantidad de agua a ingerir depende de la edad, clima, estado de salud, de la actividad física y de la dieta. Como parámetro orientador, recomiendan beber, al menos, 8 vasos de agua a lo largo del día.Se trata de tomar agua pura: "es el mejor líquido para nuestro cuerpo", subraya el especialista.Para no perder la cuenta de cantidad de vasos bebidos y para que sirva como recordatorio, conviene que tener a mano una botella de medio litro y que beber su contenido cuatro veces en el día.Si sos de los que no te gusta el agua, no opongas resistencia, a poco de comenzar a beber, te habrás acostumbrado.

El peso indica variaciones del agua corporalPor Ana AsadurogluLicenciada en Nutrición. Profesora Titular de la Cátedra de Nutrición y Alimentación Humana, Escuela de Nutrición, Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Córdoba

A veces es importante considerar los cambios en el peso corporal como un indicador de alteraciones en el balance hídrico del cuerpo. Esto es particularmente importante en los deportistas, en personas que sostienen dietas desequilibradas en el tiempo y en quienes padecen algunas enfermedades.Entre los deportistas, la sudoración y la respiración agotan gran parte del agua del cuerpo. Pérdidas del 4-5 por ciento ocasionan una disminución de la capacidad de trabajo en un 20-30 por ciento, mientras que una pérdida del 10 por ciento constituye una amenaza de colapso circulatorio. Durante un ejercicio intenso prolongado en climas calientes y húmedos las pérdidas de agua pueden aumentar considerablemente. La restitución hídrica debe ser la equivalente para conservar el peso anterior al ejercicio. Una forma de calcularla es beber un litro de líquido por cada kilogramo perdido. Existen planes de hidratación para las diferentes etapas de la competencia deportiva, que restituyen no sólo agua, sino sales y glucosa. Las bebidas deportivas son útiles a tal fin, ya que poseen una combinación adecuada de estos nutrientes. Las personas que realizan dietas desequilibradas (bajas en hidratos de carbono), presentan como consecuencia de los cambios metabólicos un aumento de las pérdidas de agua y sales minerales. Esto es en parte responsable de los rápidos resultados que acusa la balanza; sin embargo, estas dietas son peligrosas, especialmente cuando se realizan sin control profesional y parte del peso perdido se recupera una vez instaurada una alimentación equilibrada.Existen muchos cuadros patológicos que afectan adversamente el balance hídrico, ya sea provocando deshidratación o sobrehidratación, los que deben ser manejados médicamente.

Tips H2O- Conviene que incorpores agua pura y que sea el líquido que en mayor cantidad consumas durante el día.- Mientras comés, no tomes bebidas muy frías, ya que disminuyen la temperatura del estómago y la digestión se hace lenta.- Lo ideal es que no bebas durante las comidas o que tomes poco. Es mejor beber dos horas después de haber comido y media hora antes de la siguiente comida, porque los líquidos diluyen las secreciones digestivas y así disminuye la acidez gástrica y, en consecuencia, la digestión se hace más lenta. - Tomá uno o dos vasos de agua después de dormir. Esto ayuda a una mejor hidratación y activa los mecanismos de limpieza del organismo.

El aporte de los alimentosMás del 60 por ciento del líquido que consumimos lo recibimos en forma de agua, jugos, café, infusiones o refrescos.El resto proviene de los alimentos tanto de origen animal como vegetal. Algunos ejemplos:- Sandía: contiene más de un 90 por ciento de agua.- Otras frutas, verduras en general y leche, tienen entre 85 y 90 por ciento.- Pan y cereales, 8 por ciento.- Frutos secos: 5 por ciento.- Carnes magras: contienen alrededor del 50 por ciento de agua.- Gelatina: 85 por ciento.

Por el cuerpo Hombres: constituye el 60 por ciento de su peso corporal.Mujeres: Tienen menor cantidad de agua que los hombres -entre el 50 y 55 por ciento de su peso- debido a que tienen mayor cantidad de grasa corporal.Músculos y cerebro: alrededor de 75 por ciento.Sangre y riñones: cerca de 81 por ciento de agua.Hígado: alrededor del 71 por ciento.Huesos: 22 por ciento.Tejido adiposo: 20 por ciento.