Cuerpos en estado puro
La limpieza del organismo permite sentir comodidad en el propio cuerpo y evitar problemas de salud. El lavado del colon es una de las tendencias top.
Especial
Con las imágenes de las vacaciones pegadas en el cuerpo y la mente enfocada para atravesar el 2011, un buen despegue puede ser resetear el organismo depurándolo de las toxinas acumuladas durante años.
El hígado es uno de los principales órganos depuradores; también, los pulmones, riñones, intestinos y piel sirven para eliminar lo que está demás. Pero cuando las toxinas que circulan superan la capacidad para ser desechadas, se rompe el equilibrio interno y es el punto de partida de los problemas de salud.
Uno no se da cuenta del desequilibrio orgánico hasta que, por ejemplo, siente cansancio permanentemente, sufre insomnio, cefaleas, hormigueos, entre otras señales de intoxicación reciente o acumulada.
Néstor Palmetti, técnico en dietética y nutrición natural y director de Espacio Depurativo, llama “ensuciamiento” al proceso de acumulación de toxinas y señala que cuanto más nos alejamos de nuestra fisiología digestiva frugívora, más “sucio” resulta el metabolismo alimentario. “Cuanto más nos alejamos de frutas, hortalizas y semillas, más se ensucia la estructura orgánica”, afirma.
Por lo tanto, el ranking de los alimentos “ensuciantes” top tiene en la cima a las proteínas de la carne, luego siguen los derivados lácteos, las harinas, los azúcares, y las grasas trans (margarinas).
Otros elementos perjudiciales ingresan al aspirar gases de fábricas y vehículos, el humo de chimeneas y cigarrillos; a través de la piel y las mucosas, como los insecticidas y pinturas. En tanto, por la vía digestiva, se da paso a fármacos, alcohol, colorantes artificiales y conservantes, que junto con propiedades valoradas, tienen otras que conviene evitar.
Los "okupas" internosLos parásitos y virus, formas muy inteligentes de vida, solo pueden instalarse en nuestro cuerpo si nosotros lo permitimos. "Es obvio que si les damos 'casa, comida y zona liberada', colonizarán todas las zonas posibles en aras de perpetuar su especie", ilustra Palmetti. "Y una de las consecuencias más dramáticas del 'ensuciamiento' corporal –explica– es justamente la permeabilidad de la mucosa intestinal, que es, precisamente, nuestra valla defensiva por excelencia. Al estar permeable la mucosa que recubre las paredes intestinales, huevos y quistes de parásitos encuentran la 'aduana con las barreras alzadas' y pueden difundirse, mediante el flujo sanguíneo, a todo el organismo, ocupando órganos ideales para su desarrollo, como el cerebro, el páncreas, el hígado, los pulmones, los riñones, el sistema nervioso. Es sencillo imaginar las consecuencias de estos 'okupas', que no solo consumen nutrientes, sino que también nos dejan sus tóxicos desechos metabólicos".
Operativo higiénicoEl especialista en alimentación natural propone un plan sencillo para empezar a "limpiarse" en seis áreas claves de depuración. Cualquier persona lo puede poner en práctica, siempre que se fije metas claras y viables en la rutina cotidiana.
Lo más simple para animarse, es el reposo digestivo semanal. Se trata de elegir un día de la semana para alimentarse únicamente con frutas frescas.
Para limpiar órganos internos, sugiere realizar lavados intestinales y hepáticos. Para desparasitar, "basta ingerir elementos naturales, seguros y confiables, como arcilla quelante, propóleo, tinturas de hierbas y preparados homeopáticos" y agrega que "este tipo de elementos también permite limpiar los fluidos internos (linfa y sangre)". Simultáneamente y en forma paulatina, es importante cambiar los hábitos alimentarios, "priorizando alimentos fisiológicos como frutas, hortalizas y semillas, en reemplazo de los alimentos 'ensuciantes'".Por último, el plano de la respiración es fundamental, ya que la renovación de oxígeno está limitada por la escasa actividad física, mientras que la gente pasa mucho tiempo sentada frente a una pantalla, en sitios con mala ventilación. "Por ello es importante asegurar -dice Palmetti- un buen aporte interno de oxígeno, usando herramientas como la actividad física (preferentemente al aire libre), la respiración profunda, la comida cruda, el ozono (ahora se empieza a hablar de los bares de oxígeno), el agua oxigenada de grado alimentario diluida en agua de beber, etc.".
La propuesta es interesante para vivir livianos. Es cuestión de fijar fecha y empezar a probar con el día semanal dedicado a las frutas.
Alimentos depuradoresFrutas y hortalizas de estación. En este momento, se trata de ingerir duraznos, melones, sandías, uvas, higos y hortalizas como tomates, hojas verdes, zapallos, papas, pimientos. En cada época del año, los vegetales de la estación deberían ser los alimentos "top" que se llevan a la mesa y a la boca."Nada se asemeja al poder depurativo y vitalizarte de los vegetales en su época de normal recolección", apunta Néstor Palmetti.Luego, la dieta se complementa con semillas oleaginosas, algas, polen de abejas, aceites, condimentos y endulzantes, entre otros.

