Sonrían, estuvimos filmando
El Videofest 2009 convoca a más de 100 artistas. Comienza el viernes en el CAC Chateau, con sets en vivo.
Estimular la percepción, deformarla, engañarla, someterla. Llevar los ojos a un extremo de sensibilidad. Pero también explotar al máximo las posibilidades estéticas que brindan las nuevas tecnologías, ponerlas en cuestión, usarlas como un medio para decir o mostrar algo. Los mandatos contemporáneos del video en el mundo del arte parecen recorrer esos caminos, de la manera heterogénea en la que lo hacen casi todas las disciplinas actuales, con mayores y menores dimensiones de aproximación a las artes tradicionales, con mayores y menores puntos de contacto entre cada expresión de su vasto universo. Eso sí, va. Avanza. El video se vuelve un medio cada vez más frecuente, un elemento cada vez más natural. El Videofest es testimonio de ese crecimiento, un evento que suma participantes y que el viernes inaugurará su segunda edición con más de 50 artistas en la grilla de programación. Desde el viernes 11 hasta el domingo 13 en el Chateau CAC, el Videofest pondrá en foco obras de video-arte, video-danza, video-performance, ficcional, documental, videoclip, y otros formatos que involucran a la pantalla como medio. Habrá cuatro salas destinadas a la proyección de más de 60 piezas de videoarte realizadas por artistas nacionales e internacionales, sets en vivo y clima de fiesta, en tres jornadas que prometen dar cuenta de la escena contemporánea. Video-entusiasmo Detrás del Videofest hay tres cabezas, tres nombres muy vinculados a la joven tradición videoartística de Córdoba: Ciro del Barco, Cecilia Rosso y Osvaldo Brizuela. Según Ciro, el Videofest nació el año pasado "como la búsqueda de un espacio en donde la gente con inquietudes artísticas pueda mostrar y compartir lo que hace, específicamente para el video y para las otras artes que se vinculan con él. El punto común es la realización audiovisual, que es un mundo que se ha expandido hacia muchas disciplinas y que sigue creciendo y generando nuevos modos de expresión" explica Ciro. "Es un campo inmenso, lleno de matices. La premisa siempre fue generar un ámbito incluyente, que no se cierre a guetos ni estilos, en donde todos podamos colaborar y participar".Para esta edición del festival se reforzó la programación de sesiones audiovisuales en vivo, una apuesta al calor de la producción y también al espíritu interactivo que habita en la forma video. Por eso, el desafío técnico que asumió el CAC Chateu es importante: hay dos salas especialmente equipadas para los conciertos (hay 16 programados hasta la fecha). También hay un foco especialmente puesto en la improvisación, con la realización del ciclo Tiempo Real, en el que estarán involucrados instrumentistas, artistas sonoros y artistas visuales invitados. Además, cada jornada cerrará con un "espacio lúdico" de vjs y djs. Historia"El desafío siempre fue poder hacer un festival internacional que se sostenga en el tiempo y no perezca en el intento, como le ocurrió a muchos otros proyectos parecidos. Es muy difícil ya que somos independientes y lo hacemos con gran esfuerzo y por amor a la vida, además es complicado recibir apoyo comprometido por estas épocas de incertidumbre política. De manera que el festival es posible gracias al apoyo y simpatía de varias instituciones y auspiciantes que colaboran, pero sobre todo a la movilización de los artistas que luchan por lo que hacen y no quieren quedarse cruzados de brazos, y a pequeñas organizaciones y productoras alternativas que se suman al festival y que realizan muchos otros eventos a lo largo del año, como Vibra en sí o Guaujaus. Intentamos nuclear a varios movimientos locales e internaciones que tienen el mismo objetivo de producción".Récord"A esta edición la tomamos como un verdadero festejo, como una celebración, como una especie de ofrenda a los dioses, y de allí que desborda la exageración. Hay más de 100 artistas participando y más de 50 personas vinculadas a la producción del evento. Todos unidos sólo por la buena voluntad y el espíritu de resistencia–¿Resistencia a qué?–A los intereses puramente económicos, a la reducción del arte a un producto comercial, a la burocracia dominante, a la estereotipación de la conciencia humana). –¿Qué espectro abarca esta convocatoria?–Los participantes representan distintos modos de ver el arte, distintos espacios, y contemplan a un público de todas las edades. Será interesante ver el cruce de disciplinas, ver un amplio panorama de lo que se está haciendo en relación a las prácticas del video y el sonido, desde el amplio mundo del videoarte hasta la relación del video con la música, pasando por la composición efímera con video hasta la instalación, el video interactivo o la videoperformance. –¿Qué es lo que más te llama la atención de esta nueva edición del festival?–Cuando miramos la grilla de artistas nos quedamos asombrados nosotros mismos: un poco se nos va de las manos, y ahí nos volvemos a dar cuenta de cuánta gente está haciendo cosas, quiere expresarlas y tiene la mejor de las intenciones para aportar y ayudar desde su lugar. Mucha gente comprometida. Entonces, ¿cómo acotar la lista? Lo que nos interesa es que si alguien hizo algo con intenciones artísticas, en un mundo consumista y burocratizado, entonces, por esa simple intención, vale la pena ser mostrado y festejado. De allí que participen artistas muy reconocidos y experimentados a la par de otros recién emergentes, que están comenzado y que ven y generan un nuevo paisaje. –¿Qué tan difícil es entender el video arte? ¿Hay que entenderlo?–Es una buena pregunta. No sé si comenzaría por intentar entenderlo, ya que a veces hay cosas que no se comprenden y por ello nos siguen atrayendo, porque encierran un misterio y nos modifican desde un lugar incomprensible o inexplicable. Creo que el arte se nutre de cierto misterio, que si fuera develado terminaría con el encanto (como algunos sugieren desde la teoría, el arte ya ha muerto). En el caso del video, creo que más allá de cada pieza en particular y de los usos del lenguaje que se den en cada caso, el concepto de "imagen" fue a lo largo de la historia objeto esencial de la preocupación de filósofos, poetas y hasta científicos, pero nunca se pudo despejar la extrañeza metafísica, ontológica y hasta física que conlleva. La tecnología de la imagen graba las huellas de luz que vamos emanando y reflejando, registrando y reproduciendo los fantasmas de la historia de los pueblos. El video es un nuevo modo de escritura que está cambiando nuestro modo de vincularnos con el mundo, con los otros, con la memoria, con lo cotidiano de la realidad, con las distancias espaciotemporales. Y ahora está al alcance casi de cualquiera. Con esa misteriosa materia después cada quien construye relatos, y quien los ve también tiene que contribuir en esa construcción, dando forma al propio relato de la interpretación, haciendo algo con "eso que ve". Como dice el pensador francés Georges Didi-Huberman "lo que vemos, lo que nos mira".
Información El Videofest 2009 se llevará a cabo en el Chateau CAC (Av.Cárcano 1750, barrio Chateau Carreras) desde el viernes hasta el domingo. El viernes, las charlas comienzan a las 19 y los sets audiovisuales a las 20. Las jams, a las 23. El sábado, la charla es a las 18 y los sets comienzan a las 19. El domingo, la muestra permanece abierta desde las 18 hasta las 21. La agenda completa puede consultarse acá.
Mapa para llegar al Chateau CAC, acá.

