Lo afectivo y lo afectado
Alejandro Bovo Theiler vuelve a exponer en Córdoba. En la galería Espacio 130 el martes inaugura "Conexo", relatos con nombre propio hilan entre el textil, el objeto, la escultura y el dibujo.
"Las naves se queman al tocar la costa, las arde el agua con la luna de sus mareas. Entorno la puerta con su perfil de rayo, la noche amasa el naufragio... y hace otra cosa de su destino único". Alejandro Bovo Theiler escribe esta imagen en la invitación de su próxima muestra individual. "Una decantación inevitable y a la vez la integración que no se da de un modo previsible y único", agrega. Esta muestra lo trae de nuevo a la ciudad donde se formó, y a la galería Espacio 130 (ex Praxis), después de unos años. La cita tiene nombre y fecha: "Conexo" inaugura el próximo martes a las 19.30 en la galería de bulevar Illia 130.
-¿"Conexo" vendría a integrar la escultura, el textil, el objeto y el dibujo?-En "Conexo" están presentes esos lenguajes y formatos, aunque cruzados entre sí con la costura como una constante, a través de ensambles y modelados, y también en lo conceptual y lo poético. Reúno ahí parte de mi producción de los últimos años, obras de diferentes series abiertas, agrupadas por pertinencia simbólica, matérica y de uso, haciendo de aglutinadoras frente al riesgo de dispersión. Los procesos de producción se integran entre sí de un modo vital, como aspectos que coexisten en mis necesidades expresivas y las pulsiones del estar haciendo.
-¿Podés adelantar algo de "Conexo"?-En la muestra propongo un diálogo dentro de esa diversidad reunida. Están las esculturas de la series De la Tía Gorda y Mitos personales, objetos escultóricos de la serie Fetiches de empoderamiento, y objetos performáticos de la serie Eclipses y equipajes, Los practicantes, y Los Picurús, además de tapices sobre bastidores de la serie Bidimensiones textiles, y cajas con dibujos de la serie Parental.
La irreverente "Nelva Ofelia"
-¿Cuál es la historia de la obra "Nelva Ofelia"?-Quiero mucho a Nelva Ofelia. El público me enseño a quererla. Todo es aprender y nunca se aprende solo, siempre está el otro. Nelva Ofelia es la más antigua de las obras presentadas, de 2009, de la serie De la Tía Gorda, cuyos temas ejes son ancestros, verticalidades y obstrucciones. Nelva Ofelia denota gestos de irreverencia y desconcierto, se toca la teta izquierda, saca la lengua y atraviesa su cuerpo con el brazo izquierdo. Su vestido se abre bíblicamente, como el mar de Moisés, y su puño semi cerrado no sé que lleva, no sé si es un amague.
El nombre de Nelva Ofelia, como en los demás casos, agrega el artista, surge de referencias contextuales que le ayudan a "nombrar" el acontecimiento complejo que es la conformación de un personaje-presencia en una dramaturgia fallida, improcedente. "Como una materialidad más, la palabra se suma a las tensiones encarnadas, en este caso, el temperamento y encrucijadas que evidencia la escultura encontró referencia en dos personas a quienes percibí afines (por sus gestualidades y caracteres) y le donaron sentido con sus nombres", explica.
Detrás de escena
La "historia de los personajes", dice Alejandro, se revela en la interacción que cada persona realiza con la obra. "Esto activa memorias y referencias que hicieron a su creación. Pienso que cada espectador funciona como un co-creador en la construcción de sentido y también en la más clara y amplia percepción para el propio autor acerca de lo que puso al alcance. Me es indispensable la escucha y la reflexión, el intercambio siempre es fructífero si se está atento", agrega.
-¿Hay afecto en cada nombre de tus obras?-Lo afectivo es parte de lo afectado, una simbiosis donde contenido y forma funcionan fluidamente. Es un aspecto político-emocional profundo de mi trabajo tanto lo afectivo como lo lúdico, dar rienda suelta a la propia voz y reconocer en ella otras voces, las ontológicas, parentales e históricas. Pero también las voces que la sombra guarda, las que se empoderan en los vínculos y los antagonismos.
-¿"Practicante", "Picu" y "Campeón Bebé" construyen algún tipo de relato?-Seguro. Los relatos están y se respaldan en la sustancia plástica, pero no son relatos unidireccionales, más bien atravesamientos de sentido que en el caso de esas tres obras, justamente, están referidos al reconocimiento del niño interno, a la puesta en valor de la inocencia, a la resignificación del deseo. Estas obras refieren fuertemente a la masculinidad como un paradigma paradojal, miran de reojo los juicios sobre el patriarcado y del matriarcado.
En el arte, Bovo Theiler apuesta a la continuidad y construcción de un área de "verdadero desarrollo social". Por eso, además de participar en muestras y salones, continúa sus proyectos con los colectivos La Comisura, Primera Junta y Amigos del Ambato. Y en lo personal, lo entusiasma un libro de artista de su autoría que saldrá en la sección argentina de la edición 2013 de The NY Art Book Fair (Feria Internacional de Libros de Artistas de Nueva York), que edita el Museo de Arte Moderno (Moma).
La muestra"Conexo", de Alejandro Bovo Theiler. Esculturas, objetos, textiles y dibujos. Curaduría de Eugenia Arias, Eduardo Blanc y Alejando Bovo Theiler. Inaugura el martes, continúa hasta el 27 de julio. En Espacio 130 (ex-Praxis Galería de Arte, Bv. Illia 130). Teléfono 424-5931. Horarios: lunes a viernes de 11 a 13 y de 17 a 20.30. Sábados de 11 a 13.

