Gira europea de libros futboleros cordobeses
El escritor Kike Bogni viajará a Alemania para mostrar distintos proyectos. En un ex campo de concentración, planea reeditar la final de 1978 entre holandeses y argentinos. Y quiere armar una toldería con basura reciclada.
Kike casi no salió de Córdoba para mostrar su obra, que es sobre todo literaria, de creación en los márgenes y colectiva. Pero en noviembre recorrerá Europa con los 10 libros objeto que escribió desde 1995 y que materializó con artistas amigos resignificando "basura" de todo tipo, más un nuevo poemario, más dos cuentos de la serie Fulbazo en el horno y otros 25 libros que ayudó a editar. Entre otras cosas, en un ex campo de concentración en las afueras de Berlín va a hacer que holandeses y argentinos vuelvan a jugar la final del 78. Allá su libro A la final se reedita en versión bilingüe.Kike Bogni (Córdoba, 1970) es un artista del "reciclado", pero la corrección política del concepto le choca: "Prefiero la denominación 'reconsideración de materiales y personas\'", dice.Futbolero, psicólogo, escritor, militante social y padre, hoy Kike sigue coherente y consecuente en cosas raras: invita a otros creadores para cruzar el charco con más basura hecha obra. Pide a la gente objetos y escritos alusivos sobre el mundial, y arma con rejuntes una toldería como las de aquellos nómades recolectores para cubrir la muestra que primero quiere poner en Unquillo, en octubre, a disposición de las escuelas junto a la kermés "Basurilandia", y después presentar en el "ex-basural" de la ciudad serrana su último libro: Los días de la cosecha. Las tapas del poemario serán residuos servidos en platitos de cumpleaños, pero cómo corno hará las contratapas con vidrio molido todavía no se le ocurre. Lo piensa mientras termina de coser uno a uno los libros de la reedición extendida del poemario Baldosa floja flojísima, que en 2000 apareció serigrafiado sobre 11 lonjas de mora.La gira que después de lo de Unquillo arrancará junto a Azul -su hija, acróbata aérea, de 16 años- en Holanda, el 17 de noviembre, seguirá por Alemania y también lo llevaría a Barcelona (España), Ginebra (Suiza) y por donde "desenlazca" eso de lo que Kike hace culto y llama "azar". Aunque se sabe: en la cancha se ven los pingos, y a los que la pasan bien, la pelota siempre les vuelve.
El gran tour María es cocinera e investigadora. Ya lo había leído cuando lo conoció en una feria de pueblo en 2010, donde Bogni llegó con invitación oficial después de haber ido de onda a una feria precaria de por ahí. Después trabajaron poemas de ella y se amigaron. Cuando a María la invitaron a Frankfurt, se llevó una instalación de Kike titulada Xiclo. Su centro eran 27 botellas etiquetadas, con todos los envoltorios que había compactado desde el 98. Bastante mugre en poco espacio: testimonio responsable de su faz de consumidor medio.Un grupo de artistas con contactos la vio, María contó algo más y así es como Bogni, en un seleccionado planetario de "artistas de la basura", emprenderá su primera gira europea desde el "5to encuentro mundial de cuidado de la tierra y reciclado" en Amsterdam. Sin saber muy bien quién paga todo esto, pero dispuesto a sacarle a Europa el jugo, que en su caso es tinta para seguir imprimiendo, sea sobre tetra, cartón o envoltorios grasientos lo que él escribe y hace escribir a gente con la que comparte trabajo social, terapéutico y/o amistad. Desde el 98, miles y miles de personas, sobre todo pibes, escribieron e hicieron sus propios libros con Kike. Allá también dará charlas y talleres, contará cómo, desde 1995, produce libros con basura sin necesidad de poetizar puteadas para lucir transgresor, hará escribir a marginales y otros "no escritores" cómo es su afición y enlazará al Archivo Provincial de la Memoria -que lo viene ayudando con la serie Fulbazo- con un ex campo nazi donde el cuento "A la final" (el del Julito dispuesto a entregar las figus con tal de poder pedirle a Kempi que no juegue hasta que aparezca el Joni), se presentará en versión bilingüe y animada.

