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Un inglés que vive en Argentina se enamoró de los soderos: ahora quiere tatuarse un sifón

Su profesora de castellano compartió un escrito en el que detalla su fanatismo. Los comparó con los “milk men” de Inglaterra y los llamó “the soda guys”.

25 de julio de 2023 a las 04:47 p. m.
Un inglés que vive en Argentina se enamoró de los soderos: ahora quiere tatuarse un sifón
Aaran quedó fascinado con los soderos argentinos.

Un alumno de habla inglesa que está viviendo temporalmente en Argentina causó furor en Twitter con lo que más le gusta del país: la soda.

Su profesora de castellano compartió un escrito de su alumno que sorprendió a los usuarios por su gran fascinación por los soderos y la bebida que reparten. Si bien Argentina no es el único país en el que se vende soda, hay algunas particularidades que lo hacen único.

Uno de los puntos más llamativos para los usuarios fue que el joven, llamado Aaarn, comparó a los soderos con los “milk men” ingleses que repartían leche en botella en la década de los 80.

El texto del hombre comenzó así: “Quiero usar este post también para hablar de los soderos. Primero, estoy muy interesado en ver cómo Instagram intenta traducir ´soderos´ al inglés. Para mí deberían ser los ‘the soda guys’”.

Aaran compartió esta foto de su novia, Bárbara, junto a un sifón.
Aaran compartió esta foto de su novia, Bárbara, junto a un sifón. (Aaran compartió esta foto de su novia, Bárbara, junto a un sifón.)

“Imagina un mundo en el que nunca necesites ir a comprar agua con gas. Ese mundo existe en Argentina”, indicó Aaran. “Entregan agua con gas a tu casa, cuando te quedas sin soda te entrgan más, tan simple, tan hermoso”, siguió.

Por otro lado, el alumno inglés destacó los sifones argentinos: “Los soderos van a 200 casas por día y la soda se entrega en sifones. Los sifones mantienen el agua frizzante”. Además, los comparó con los de su país: “No es como las botellas de dos litros en Inglaterra: tomás un poco, le ponés la tapa con fuerte y el día siguiente se convirtió en agua sin gas con sabor raro. En el sifón se confía hasta la última gota.

Por último, Aaran expresó su deseo de tatuarse un sifón: “capaz voy a tatuarmelo en mi cuerpo”, cerró.