Se casó con la Torre Eiffel y decidió divorciarse porque fue conquistada por un nuevo “objeto”
¿Sabías que es la objetofilia? Erika LaBrie, una mujer que conmocionó al mundo al declararse “casada” con la Torre Eiffel, ahora sorprende al embarcarse en un nuevo romance, que la llevó a divorciarse de la icónica torre
En 2007, Erika LaBrie se convirtió en una figura reconocida al anunciar su compromiso con la icónica Torre Eiffel, un hecho que dejó al mundo perplejo y fascinado. Sin embargo, como un capricho del destino, Erika anunció un cambio radical en su vida amorosa a sus 50 años.
El amor es ciego y un poquito loco
Como es de saber, el tiempo pasa y la gente cambia. Y Erika encontró en un jardín público de Montreal un nuevo amor: una cerca pintada de rojo que le robó el corazón.
Esto sucede a causa de la objetofilia, una parafilia poco conocida y a menudo incomprendida, es el término que describe el sentimiento de atracción emocional y sentimental hacia objetos inanimados. En este caso, Erika se convirtió en un ejemplo viviente de esta particular atracción, ya que encontró en una valla un nuevo afecto.

