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Polémica. Llegó 20 minutos tarde a trabajar y se desató una guerra con su jefe: carteles, reproches y amenaza

Lo que comenzó con un mensaje por una demora terminó mal. Cómo fue el ida y vuelta.

10 de enero de 2026, 09:51

Lo que parecía un simple aviso de llegada tarde terminó convirtiéndose en un escándalo laboral que rápidamente se viralizó en redes sociales. Un empleado le informó a su jefe, Marcelo, que se demoraba por el paro de subtes, y la situación escaló hasta límites insospechados.

“Buen día, estoy un poco demorado porque hay paro de subtes. Estaré llegando 15 o 20 minutos tarde”, escribió el trabajador, acompañando el mensaje con pruebas del caos en el transporte. Marcelo reaccionó con fastidio: “¿Otra vez?”.

El empleado intentó defenderse: “¿Qué culpa tengo yo que haya paro de subtes?”. Sin embargo, el jefe le retrucó: “Deberías haberlo previsto”. La discusión se intensificó con frases cada vez más duras. “Siempre una excusa. Yo también vengo en subte y llegué 8:30”, respondió Marcelo.

El ida y vuelta no frenó allí. Cuando el empleado aseguró que llegaría en Uber, se encontró con una sorpresa: un cartel pegado en la puerta de la oficina decía “Revisá tu reloj, son más de las 9:20, no entres, evitame la vergüenza de mandarte de vuelta a tu casa. Tu horario de ingreso es 10 minutos antes de las 9 am”.

Indignado, el trabajador replicó: “Muy creativo lo del cartel, pero ¿me pueden abrir? Estoy tocando desde las 9:15. Pero eso es una locura”. Marcelo fue terminante: “Andate a tu casa y pensá qué querés para tu vida. Hoy te descuento el día, pero si mañana llegás a dar consejos, que vayas actualizando tu currículum vitae”.

Cómo siguió la discusión

El cruce continuó al día siguiente. El empleado informó que llegaría a horario, pero a la salida volvió a encontrar otro cartel, esta vez sobre su hora de retiro. Marcelo lo acusó de revancha, mientras que el trabajador se plantó: “De ahora en adelante, si querés que me quede después de hora, me vas a tener que pagar horas extras. La cara de siome a mí no me la ven más”.

El jefe cerró con una sentencia contundente: “Ok, mañana ni te gastes en venir”. La respuesta del empleado dejó todo al borde del terreno legal: “Si no querés que vaya mañana notificamelo por telegrama. Me estuve asesorando, así que si no me dejas trabajar y me ponés otro cartelito de esos, lo voy a tomar como hostigamiento. No te veo en la oficina mañana, nos vemos en unos días en los tribunales”.

Su jefe le preguntó: "¿Otra vez?"