Temas del día:
iconViral

Emotivo. Fue atropellado por un tren y logró sobrevivir: la historia del perro que volvió a caminar y busca una familia

El refugio Hogar Orejas de Merlo rescató a un perro que fue arrollado por un tren. Tras dos años de cirugías y rehabilitación, Logan se recuperó y espera una adopción definitiva.

12 de octubre de 2025, 16:00

En una noche helada de mayo, un llamado de emergencia alteró la rutina del equipo del refugio Hogar Orejas, en Merlo. Un perro había sido atropellado por un tren en la estación de Mariano Acosta, y la situación era desesperante.

“No sabíamos con qué nos íbamos a encontrar hasta que llegamos al lugar y vimos un perro herido, que había perdido una gran cantidad de sangre y que estaba inconsciente por el impacto”, recordó Ezequiel Monserrat, uno de los rescatistas.

A pesar de su tamaño, levantarlo no fue difícil: el animal estaba inmóvil, al borde de la muerte. Owen, otro integrante del refugio, lo colocó sobre unas mantas en el auto y lo trasladaron de urgencia a una clínica veterinaria.

“El primer diagnóstico fue terrible, sus parámetros eran muy malos. Los veterinarios no le daban probabilidades de que saliera adelante. Había perdido la mandíbula inferior casi en su totalidad y, debido al golpe, también tenía las caderas dislocadas”, relató Ezequiel.

El perro, un mestizo con rasgos de ovejero alemán, fue bautizado como Logan. Pasó dos semanas internado en una clínica de Morón y fue sometido a una cirugía reconstructiva. Luego, fue trasladado al refugio de Merlo, aunque poco después debió ser operado nuevamente en una veterinaria de San Miguel.

Su recuperación fue lenta y dolorosa. Los alambres colocados en su mandíbula le provocaban heridas y molestias, y la cicatrización se complicó por tratarse de una zona húmeda. Sin embargo, logró rehabilitar su cadera y con el tiempo volvió a caminar.

Hoy, dos años después del accidente, Logan disfruta de una nueva vida, aunque con algunas secuelas. “Le quedaron secuelas neurológicas permanentes debido al golpe en su cabeza, por lo que sufre convulsiones de vez en cuando. Toma medicación también de forma permanente para controlar este cuadro. Es un perrito calmo y un poco asustadizo. Cuando hay mucho ruido y mucho movimiento se pone nervioso y eso lo altera un poco”, explicó Ezequiel.

El perro se recuperó.
El perro se recuperó. (El perro se recuperó.)

Para brindarle un espacio seguro, en el refugio construyeron “La casita de Logan”, un ambiente cerrado con aire acondicionado, piso de cerámica y acceso al jardín. “Está más resguardado y protegido del resto de los perros, sobre todo cuando todos ladran. También tiene un lugar fresco para descansar en verano”, agregó.

Actualmente, Logan está en adopción. Ya tuvo una experiencia de tránsito en Buenos Aires que duró tres meses, donde aprendió a confiar, disfrutar de los paseos y convivir con otros perros. Ahora, sólo espera una familia definitiva que le dé la oportunidad de una vida en paz.