Carolina estaba en su casa cuando recibió un llamado que jamás imaginó. Un empleado de un hotel alojamiento le informó que su hermana, embarazada de 8 meses, estaba comenzando el trabajo de parto dentro de una habitación y que la ambulancia todavía no había llegado. “Se escucha que grita”, le dijo, mientras del otro lado ella reconocía la voz desesperada de la mujer.
Sin entender por qué su hermana había ido hasta allí, salió de inmediato junto a su padre y dos hermanas. Pidieron un auto por aplicación y, según relató después en redes, todo el viaje transcurrió entre nervios, preguntas y la sensación de no llegar a tiempo.
Cuando arribaron al lugar, el personal del hotel los guió hasta el primer piso. Al abrir la puerta de la habitación, Carolina describió que encontró a su hermana sangrando y al hombre que la acompañaba repitiendo una frase que los desconcertó aún más: “No, yo no la quise lastimar”.
En medio del caos, el padre de las jóvenes le pidió a Carolina que ayudara con el parto hasta que llegara la asistencia médica. Sin elementos adecuados, decidió desinfectarse las manos y comenzar a guiar a su hermana en cada contracción. “Empujá cuando te diga”, le repetía mientras intentaban mantener la calma.
La joven relató que vio asomar la cabeza del bebé y continuó asistiendo hasta que finalmente nació. Como el cordón umbilical seguía unido y no tenían forma de cortarlo, envolvió al recién nacido con una sábana improvisada.
La situación se volvió aún más tensa cuando, según contó, la suegra de su hermana entró a la habitación y lanzó comentarios despectivos sobre el aspecto del bebé, lo que generó un cruce en plena emergencia. Minutos más tarde llegaron los paramédicos, retiraron a todos y trasladaron a la madre y al niño al hospital más cercano.
El episodio no terminó allí. La historia se viralizó cuando Carolina añadió que ninguno de los dos hombres involucrados reconoció la paternidad. Uno argumentó que la mujer “lo cagó con el hermano” y el otro aseguró que “ya estaba embarazada cuando empezaron a tener relaciones”.
Como cierre insólito del relato, la joven contó que el hotel les cobró los gastos de limpieza por el parto que se realizó dentro de la habitación, algo que desató una catarata de comentarios entre quienes siguieron la historia en redes.