Pablo Garna, conocido por su fuerte presencia en redes sociales, sorprendió a sus seguidores al revelar que dejaría su faceta como influencer para dedicarse de lleno a la vida religiosa. Con más de 640.000 seguidores en Instagram, el joven compartió el 31 de agosto un mensaje en el que aseguró: “En unos años, si Dios quiere, seré sacerdote”.
Su anuncio causó repercusión inmediata. Medios y usuarios multiplicaron las reacciones, mientras muchos se preguntaron por los motivos de este giro en su vida. Garna remarcó que no fue una decisión repentina, sino el resultado de un largo proceso de discernimiento, y sostuvo que “para Dios no hay imposibles”.
En una entrevista reciente, explicó que busca una espiritualidad más plena a través del sacerdocio, incluso si eso significa renunciar a comodidades y beneficios económicos. También aclaró que mantendría cierta actividad en redes por un tiempo, aunque su prioridad pasaría a ser la vocación religiosa.
“Temo perderme la vida a la que estoy llamado si no doy el paso. Sé que renuncio a muchas cosas, pero se habla muy poco de las que gano”, expresó en su testimonio, que recibió tanto aplausos por su coraje como desconcierto entre quienes seguían su carrera en el modelaje y el mundo digital.