Pichuco: una vida de tango y un legado impagable
Poco antes de morir, en mayo de 1975, Aníbal Troilo le pidió a su esposa un favor: que al partir, legara sus bandoneones a tres amigos del alma que habían pasado por su gran orquesta de tango. Raúl Garello, Astor Piazzolla y Osvaldo Piro. La griega Zita cumplió. Cuál fue el rumbo de aquellos fueyes y sus historias de arte, genialidad y bohemia.
17 de mayo de 2018 a las 02:32 p. m.

