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Una vida de lujo

Con nivel. Muchos emprendimientos inmobiliarios subrayan en sus publicidades prestaciones como piscina, club house y solarium. La oferta es atractiva, pero hay aspectos a tener en cuenta a la hora de invertir en ellos.

28 de julio de 2013 a las 12:01 a. m.
Una vida de lujo
Edificios con amenities.

Cada vez son más populares los emprendimientos inmobiliarios que ofrecen acompañar el departamento a comprar con una serie de amenities: con ellos, sus habitantes mejoran exponencialmente su calidad de vida.

¿Quién no querría vivir en un edificio que cuente con piscina, sauna, solarium, gimnasio, club house o parque a sólo metros de su departamento? Sin embargo, no siempre es conveniente comprar un inmueble en estos espacios: hay que analizar varios factores antes de decidir si suma o resta contar con amenities en el edificio.

Un cálculo importante a realizar cuando se analiza si la presencia de amenities valorizará el inmueble es sacar la cuenta de la cantidad de departamentos que (mediante sus expensas) mantendrán las instalaciones comunes. Si quienes comparten los gastos comunes son una cantidad suficiente para que luego las expensas no sean tan onerosas, entonces puede ser una ventaja contar con esos espacios.

Ya sea que se adquiera el inmueble como futura vivienda o para alquilarlo después, es importante considerar el monto de los futuros gastos en común. De esa forma, se evitan sorpresas desagradables, como llegar a la conclusión de que no hicimos una buena inversión (cuando caemos en la cuenta de que no podemos rentar el inmueble a un buen precio, porque las expensas son demasiado altas).

No obstante, debe haber un equilibrio entre la cantidad de habitantes del edificio o complejo y los metros cuadrados disponibles en estos espacios. Es importante que, cuando nos ofrezcan espacios como gimnasio o piscinas, pidamos especificaciones sobre sus dimensiones, detalles de terminación, máquinas que estarán instaladas en el lugar, tecnología disponible y si habrá personal destinado a estos espacios como instructores de gimnasia o guardavidas, entre otras cuesiones.

Es muy común que las publicidades e imágenes ilustrativas muestren grandes y hermosos espacios y luego nos encontremos con piletas que tienen el tamaño de un jacuzzi o gimnasios que sólo cuentan con una cinta de correr y una bicicleta fija.

Reglas claras. Otro aspecto importante es si estos espacios sumarán a la integración de los habitantes del edificio o, por lo contrario, serán una excusa para confrontar con los vecinos: si el quincho estaba reservado para un cumpleaños pero otro vecino se anticipó a usarlo, si no quedó en condiciones para el próximo evento, si los niños del 1° C no se quedan tranquilos cuando entran a la piscina o si el hombre de planta alta utiliza demasiado tiempo la cinta del gimnasio. Este tipo de quejas son comunes y convierten estos lugares, que deben servir para relajarse, disfrutar y descansar, en un verdadero campo de batalla entre vecinos.

Una de las formas de anticiparse a estos problemas es solicitar un reglamento claro de uso de los amenities y espacios comunes acordado por todos los habitantes. El administrador o intendente del condominio será el encargado de hacerlas cumplir y tener un rol de mediación entre los vecinos para lograr una convivencia pacífica.

Lamentablemente, muchos desarrollos inmobiliarios son entregados sin una reglamentación sobre estos espacios y por eso, más tarde, se generan estos conflictos.

Palabras de la gente

Leilén (departamento en edificio en Nueva Córdoba). "Alquilo desde hace 10 meses en un edificio de 19 pisos en Nueva Córdoba, junto con cuatro personas más. El edificio tiene cocheras, dos ascensores y un tercero de servicio, gimnasio, lavadero en la terraza con tres lavarropas y secadoras con fichas pagas. Además, tiene un quincho con parrilla, servicio de guardia las 24 horas y dos carros en cada subsuelo de las cocheras, que sirven para cargar la compra del supermercado y subirlas por ascensor.

Al gimnasio lo usé sólo unos meses, apenas me mudé, pero ahora no. Al salón de eventos lo alquilé dos veces en este tiempo y al lavadero lo uso para lavar frazadas, porque son máquinas grandes y es útil: cobran 10 pesos por la ficha. Estoy contenta por tener estos servicios en el edificio y creo que está todo en condiciones; si bien no son cosas nuevas, todo está bien mantenido y limpio. Pago 1.700 pesos de expensas, pero creo que lo vale porque me gustan mucho el lugar, la ubicación, los servicios, y me siento muy segura. El uso de las instalaciones no genera conflictos con los vecinos: hay reglas, como que luego de usar el gimnasio se dejen los elementos en su lugar”.

Gastón (piso en un edificio en Nueva Córdoba). "Vivo en un piso en barrio Nueva Córdoba que tiene aproximadamente 230 metros cuadrados. Es muy cómodo, por sus ambientes espaciosos y porque tiene un quincho en la azotea con pileta, que suelo usar los fines de semana con mis amigos para hacer asado y nadar. Por estas instalaciones pago 1.300 pesos de expensas y creo que lo valen, porque el consorcio tiene todo en perfectas condiciones. Mis vecinos no usan con frecuencia las instalaciones, motivo por el cual hasta ahora nos llevamos bien. Eso no quita alguna queja por ruidos molestos que puedo ocasionar, pero creo que soy querido, así que los vecinos me bancan bastante".

Natalia, (departamento de un dormitorio en Nueva Córdoba). "Cuando alquilé el departamento me hablaron del quincho y de la pileta que tenía en planta alta. Sonaba lindo, como un plus. Pero resultó ser una pileta de dos por dos; la usé el primer año, cuando estudiaba y tenía más tiempo. Después, nunca más, porque los fines de semana, que es cuando podría usarla, siempre está llena: con tres personas, ya basta.

Usé el quincho en algunas oportunidades para cumpleaños, pero a veces es complicado manejar el tema ruidos con los vecinos que viven en el último piso, debajo de la terraza. Además, el reglamento fija un límite de horario hasta las 12 de la noche, y como usualmente los asados se extienden más tiempo, también se complica. Lo peor son las expensas: vivo en un departamento de un dormitorio y pago 620 pesos por mes”.