Una casa-torre posmoderna
Un original proyecto que demandó más de 3 años de construcción.
Jono Williams, ingeniero de profesión, pretendió alejarse del ruido y el ajetreo para tener un lugar propio de paz y tranquilidad. Por eso, decidió construir una torre en los campos verdes de Nueva Zelanda. La singular obra fue emplazada en un lugar deshabitado, y la superficie es de metal y vidrio.
Bautizada con el nombre de ‘Skypshere’, se trata de una impresionante torre de acero rodeada por todos los lados de ventanales de cristal, que permiten una genial vista panorámica dada su forma circular. Con diseño futurista, hasta incorporó lámparas LEDs de colores remarcando ese estilo. Junto a ello y gracias a dispositivos de tecnología de punta, Williams puede controlar la seguridad de su torre desde su teléfono celular.
El mismo ingeniero se encargó de remarcar que: "para crear el modelo me inspiré en la forma de los molinos de las granjas eólicas que están próximas a este lugar".
Williams es ingeniero especializado en plástico y también diseñador gráfico; por ello, no tuvo problemas para llevar a cabo el proyecto. Con todo, a pesar de sus conocimientos, el profesional se demoró tres años en construir su base y dedicó aproximadamente 3.000 horas de trabajo en el diseño y posterior realización.
Todo funciona exclusivamente con energía solar, mediante paneles que se han instalado en la parte superior de la torre. Para Williams, esta cueva es su escapada de fin de semana. La iluminación y la seguridad se pueden controlar desde el teléfono a través de un sistema creado exprofeso por Williams.
"Mi detalle favorito es el refrigerador dispensador de cerveza ubicado a un costado del sofá. Puede contener 12 cervezas heladas en el dispensador, además de enfriar 36 cervezas adicionales", apuntó el ingeniero.
De noche, la torre cobra una apariencia muy especial: su iluminación la asemeja a un laboratorio científico.

