Opera: el navegador de las burbujas
Un histórico protagonista del mercado de navegadores web lanzó recientemente una versión experimental. Apuesta a modificar la manera en que realizamos tareas de todos los días.
Opera Neon es un navegador que propone un modo gráfico bien diferente al que estamos acostumbrados en los más habituales Chrome, Mozilla, Edge o el "viejo" Internet Explorer. Lo primero que el usuario notará al iniciarlo (luego de descargarlo e instalarlo) es que no hay barra de tareas ni marcadores, aunque sí podrá ver la barra para escribir la URL.

El diferencial clave de Neon son sus burbujas, que recuerdan a los íconos de las aplicaciones en Android o iOS y lo separan de la estética tradicional. En cuanto a funcionalidades, incluye su propia herramienta para hacer capturas de pantalla, permite acceder a la galería de imágenes desde el menú lateral y tiene un reproductor multimedia nativo.
"Los navegadores web de hoy son básicamente del último milenio, cuando la web estaba llena de documentos y páginas", dijo el jefe de Opera, Krystian Kolondra. "Con el proyecto Opera Neon, queremos mostrarle a la gente nuestra visión para el futuro de la web".

Efectivamente, el nuevo browser no funciona con pestañas: despliega páginas individuales que se contraen en burbujas -como las de Facebook Messenger– para ir navegando entre las webs que están abiertas.
"El nuevo motor de física de Opera Neon está preparado para devolverle la vida a internet. Las pestañas y otros elementos te responden como objetos reales; tienen peso y se mueven de forma natural cuando son arrastrados, empujados, o incluso explotados. Este navegador de escritorio es más que una simple ventana a internet: te brinda el control de todo lo que ves", promete Opera en su comunicación.

En pantallas de grandes dimensiones, Neon permite trabajar con dos webs simultáneamente, con una pantalla dividida similar a la que ofrece iOS y la última versión de Android. Además, se pueden arrastrar contenidos web entre páginas para buscar sin escribir.

