Lucas Colombo: En casa de herrero, cuchillo de hierro
Diseñador industrial y titular de Advanced Design - Innovation Studio, como creador de autos que es, Lucas no se permite tener uno falto de personalidad. En su casa hay pocos objetos, pero todos cargados de diseño. Usa la tecnología sólo para trabajar.
Después de haber estudiado diseño en Turín y recibirse en el año 2001, Lucas Colombo entró a trabajar en Mercedes Benz, en el estudio de diseño ubicado en Como (Italia). Allí estuvo 11 años y llegó a ser responsable del equipo de Mercedes-Benz Advanced Design. En el 2013 decidió pegar la vuelta a Córdoba, a cumplir un sueño pendiente: armar su estudio “Advanced Design - Innovation Studio”. Hoy, se encuentra trabajando en varios proyectos, entre ellos uno destinado a Horacio Pagani, el creador de los súper deportivos Zonda y el Huayra.

— ¿A nivel hardware, cuánto cambió el diseño si miramos 10 años atrás?
— Mucho. En el 2001, cuando me recibí estando en Europa, se usaban mucho los monitores Mac con megapantallas, pero de rayos catódicos. No había plasmas ni nada de eso. La gran diferencia hoy está en el acceso a elementos portátiles y a la telecomunicación: te podés hacer un búnker de laburo que antes era imposible.
— ¿Qué elementos portátiles usás para trabajar?
— Me traje de un viaje un iPod de 13 pulgadas, con una lapicera combinada y bastante diseño. Tiene programas con muchas similitudes al Photoshop, que si bien no te dan la precisión absoluta de este te permiten trabajar en cualquier lado. Lo usé para la última presentación que le hice a Horacio Pagani, de un proyecto que esperemos se nos concrete.

— ¿Seguís diseñando con otros elementos?
— Sí: tengo en el escritorio una Apple de 27 pulgadas, una pantalla bien grande, para laburar con precisión. Enlazo la tablet Wacom a la compu grande, y con eso trabajas bien y rápido. El Photoshop tiene archivos pesados y requiere una máquina que se la banque.
— ¿Qué celular tenés actualmente?
— Un iPhone 6; hace poco, cuando estuve de viaje, me quise traer el 7 Plus, pero había sólo de color rosa en el local. Ahora, si no lo cambio ya, tampoco me calienta.
— Pero sí veo que sos “marquero”.
— Tengo el iPad, la compu Apple, el iPhone y la verdad es que te armás un circuito para compartir datos muy bueno. Si uno labura de esto y quiere lo último, tiene que ser de lo mejorcito.

— ¿Además de diseñar autos, hiciste otro tipo de trabajos?
— Estamos con mi equipo muy metidos en diseñar proyectos para Pagani y otras marcas premium, pero sí he diseñado otras cosas. Ahora estoy terminando un bajo de fibra de carbono junto a Pedro Caballero Tutanosky, alumno de mi estudio y bajista. Se lo vamos a presentar a Yamaha.
— Mencionaste la fibra de carbono: ¿qué otro tipo de materiales te gustan?
— Creo mucho en la sensorialidad a través del tipo de materialización. Un objeto puede ser de la misma forma que otro, pero al ser de otro material expresa otras cosas. La madera me gusta, pero no la uso mucho (como para que no haya que reventar árboles para hacer objetos). El aluminio, la fibra de carbono, es a lo que me acostumbré a ver y usar en Mercedes Benz.

— Cambio de tema: ¿con tu casa sos tan detallista como en tu trabajo?
— Me mudé hace dos meses a esta casa, que me gustó por su comodidad. No soy de irme mucho en detalles. Me gusta mi sillón bien básico, sin formas complicadas; una buena lámpara, es decir, objetos en los que yo perciba una cierta calidad de diseño.
— Veo ambientes con tonos bien tranquilos.
— No todo tiene que ser tan colorido. Si hay una cierta serenidad y le das acento con algunos detalles, está bien. No me gusta lo barroco, lo recargado. No haría algo en mi casa donde haya material de más, formas de más, luces de más.

— Es una casa grande: ¿cuál es tu rincón preferido?
— Al costado de la pileta en la reposera, mirando las sierras. Ahí me pongo con el iPod a trabajar muchas veces. Sino, el quincho con amigos comiendo asados, jugando al truco o al póker.
— ¿Un tipo que diseñó el Mercedes Benz SLK, entre otros, qué auto tiene ahora?
— Justamente, me traje de Europa una cupé Mercedes Benz SL 500 y un Porsche Boxster S. Mi lema es: ¡en casa de herrero, cuchillo de hierro! (risas)

— ¿Y usás esos autos para ir a trabajar?
— Es un gran problema, por eso los quiero vender. Las calles están muy rotas, hay lomos de burro por todos lados y me siento inseguro. Ahora, me muevo en una moto. Tengo una GS 1.200 de la que, por consumo de nafta y agilidad, creo que no me bajo más.
— Si hoy te tuvieras que comprar un auto nuevo, ¿qué te comprarías?
— Por el mal estado de las calles, una pick-up. Me gustaba mucho la Ford Ranger, la anterior a la nueva. Esta última generación tiene cara de transformer, para mí.


