Ingeniería y tecnología: las dos claves en el nuevo césped del estadio de River Plate
El sistema empleado y la forma en que se controlará. La obra costó casi 180 millones de pesos.
No es novedad lo que el club River Plate hizo en su estadio: una renovación total de su cancha y próximamente ampliará las tribunas. Más allá de que se levantara la pista de atletismo (que no se utilizaba para la práctica de esa disciplina), la noticia es el suelo: una ingeniería desplegada en un campo de juego para conseguir un césped de competencia de alto nivel.
La obra comenzó por bajar el piso aproximadamente 1,9 metros, y pasará a contar con un césped basado en un sistema híbrido (el 5 por ciento no será natural), con la intención de evitar los problemas derivados de la mala absorción del agua en días de tormentas.
Se trata de un sistema de última generación que es el mismo que utilizan campos de juego como el Camp Nou del Barcelona, Stamford Bridge del Chelsea, el San Mamés del Athletic de Bilbao o el Estadio Luzhniki, escenario que albergó siete partidos durante el Mundial de Rusia 2018 (la final entre Francia y Croacia, por ejemplo).
Con trabajos monitoreados por wifi por la firma irlandesa SIS Grass (montaron una oficina en el club donde ingenieros y técnicos de todas partes del mundo supervisan lo que se está realizando en el Monumental), el suelo contará con 10 capas, entre las que sobresalen un suelo compactado, geotextil, membrana impermeable, doble capa de grava de distintos tamaños, arena, turba y el césped híbrido.

