Cómo se construye el hospital chino para contrarrestar el avance del coronavirus
Confirma la capacidad del pueblo oriental para realizar grandes obras de ingeniería y arquitectura en tiempo récord. La ejecución de la obra se puede seguir en vivo por You Tube.
El pueblo chino ya demostró su capacidad de realizar obras de magnitud, como es el caso de La Gran Muralla, que se extiende por 21 mil kilómetros y que demoró en levantarse unos 200 años. En realidad, no hay que ir mucho más atrás en el tiempo, porque parte de la dificultad de la construcción en Wuhan ya se resolvió en el año 2003, cuando Beijing construyó el Hospital Xiaotangshan para acomodar el gran número de pacientes que mostraban síntomas de SARS.
Las imágenes y los videos que muestran las labores de construcción en Wuhan (se puede ver en vivo por el canal de You Tube ) revelan docenas de grúas excavando el terreno que se convertirá en centro de atención hospitalaria.
Sin embargo, y al igual que en el Hospital Xiaotangshan, el secreto para que sea posible realizarlo en 10 días está en los materiales prefabricados. Más allá de minimizar costos y casi nulo desperdicio, la arquitectura prefabricada tiene otro gran beneficio en el caso de una crisis de salud como el coronavirus: la velocidad de ejecución.

Según explicó esta semana uno de los directivos de Gensler, firma de arquitectura global que ha diseñado docenas de instalaciones hospitalarias y de atención médica en todo el mundo: "El aislamiento del paciente, seguir protocolos estrictos y un flujo de aire rigurosamente mantenido será clave para el éxito del hospital. Las enfermedades infecciosas transmitidas por el aire se controlan mejor atendiendo a los pacientes en salas de aislamiento, idealmente cada uno con una antesala para batas y lavado de manos".
El mundo fue partícipe de la obra con un video donde se ve a los trabajadores de la construcción trabajando a toda velocidad, mientras un reloj en la esquina de la pantalla marca el tiempo.

