Muebles y objetos: cartón lleno
Gruba, Gizmo y Luz de Luxe son firmas de diseñadores que desafían prejuicios para fabricar sillas, bancos y lámparas con diferentes tipos de cartón y “honeycomb”.
"El cartón corrugado es un material aparentemente frágil, y nos gustaba el desafío de trabajar en contra de la fragilidad", comenta Gabriel Pires Mateus, uno de los creadores del banquito Uno, de la marca Gruba. Tras dejar de lado los prejuicios, desde ese estudio de arquitectura porteño se las ingeniaron para empezar a fabricar estos exóticos objetos de cartón mediante encastres y pliegues. "De esta forma, el producto soporta el peso necesario para que una persona se siente y, cuando termina su vida útil, se puede reciclar", explica Gabriel (ver detalles).
Desde hace algunos años, esta tendencia también se ve en Córdoba. Santiago Ré y Lisandro Napione llevaron adelante su proyecto de tesis en la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño Industrial (Faudi), de la Universidad Nacional de Córdoba, mediante la creación de una familia de banquitos y mesitas de la marca Gizmo. Los diseñadores industriales cuentan que querían desafiar el mercado con materiales y procesos alternativos. El cartón y el honeycomb los ayudaron.
Opiniones de Diseñadores
“Elegimos el cartón prensado por su superficie suave y flexible, su color y porque nadie lo utiliza. Es el patito feo de los materiales de descarte” asegura Gabriel Zamboni, de Luz de Luxe.
Para Santiago Ré, de Gizmo, “la vida útil de estos productos depende de las condiciones en las que se los mantiene: pueden durar desde seis meses hasta 10 años”.

